Ahora sí: visto bueno del Pleno del Ayuntamiento a la remunicipalización del agua

  • Pablo Iglesias, Alberto Garzón, Juantxo López de Uralde, los concejales de Madrid y Barcelona, Inés Sabanés y Eloi Badía, o Pedro Santisteve, alcalde de Zaragoza, con los concejales Teresa Artigas y Alberto Cubero, brindan por el cambio de gestión

Viernes, 30 de diciembre de 2016. Un cambio de rumbo, de funcionamiento, que viene a demostrar otra manera de pensar. Sin duda, un día histórico para Valladolid: y es que el Pleno Municipal del Ayuntamiento ha decidido aprobar la remunicipalización del servicio de aguas de nuestra ciudad, por supuesto con nuestro voto a favor. Tras 20 años de gestión a través de una empresa privada, nuestra ciudad recupera la gestión municipal directa, para que primen los criterios sociales y medioambientales sobre los meramente mercantiles.

Bien claro lo dejó en la sesión nuestra concejala María Sánchez. “Quienes consideramos que la gestión de los asuntos comunes debe hacerse desde lo público, lo hacemos porque creemos que cuando se habla de derechos, de las necesidades de la gente, no se puede reducir todo a un cálculo económico. Pero es que, además, en el caso que nos ocupa, se ha podido comprobar que la gestión directa del ciclo del agua es también la más eficiente, teniendo en cuenta los criterios de rentabilidad económica y recuperación de la inversión”.

Es evidente, el agua es un recurso básico, un bien común, un derecho humano. Por eso no debería ser objeto de negocio, no puede estar sometida a la lógica de mercado. Después de esta aprobación, quedó patente que en julio de 2017 nacerá la entidad pública que asumirá la gestión del ciclo integral del agua en Valladolid, una inversión de futuro que podrá revertir sus beneficios en mejorar las infraestructuras, la prestación y la calidad del servicio.

Y queremos sacar pecho porque esto supone también un avance en el diálogo con otros partidos. Hace un año y medio, fuerzas políticas diversas, en este caso Valladolid Toma la Palabra, PSOE y Sí se Puede, nos pusimos de acuerdo para lograr un cambio de rumbo en la ciudad. Dejamos nuestras diferencias a un lado precisamente para lograr cosas como esta, para trabajar por el bien de Valladolid y su gente.

Nuestra ciudad sigue la senda de otras como París, Buenos Aires o Berlín y se pone al frente con las que trabajan por un cambio, con las que recuperan los servicios públicos para todas y todos. ¡Seguimos!