¡Es la hora de votar en los presupuestos participativos!

  • Desde este mismo domingo, 1 de octubre, y hasta el día 15 se podrán elegir los proyectos definitivos a través de móviles y ordenadores, además de en centros cívicos donde habrá terminales

En una escena de la película argentina ‘Derecho de familia’, el protagonista es invitado a organizar una fiesta en la escuela infantil de su hijo. En la reunión, el hombre -que no está pasando por su mejor momento vital- aclara: “Yo estoy pagando para no participar”.

Esta frase puede parecer algo anecdótico pero, si tenemos en cuenta que la película es del 2006, un momento álgido del neoliberalismo -esa lluvia fina que cala en nuestra forma de ver el mundo, haciéndonos pensar que el papel ciudadano es el de obedientes pagadores de impuestos que dejan a un personal técnico cualificado la gestión pública-, es fácil entender las reacciones que puede provocar en la gente la apertura y desarrollo de procesos de participación reales.

La Concejalía de Participación del Ayuntamiento de Valladolid, encabezada por Alberto Bustos, ha puesto en marcha un Proyecto de Presupuestos Participativos para el año 2018. Se trata de abrir la inversión de alrededor de 4 millones de euros del presupuesto municipal a la opinión, el debate y la decisión de sus protagonistas: vecinos y vecinas de los barrios de la ciudad.

Durante los meses de mayo y junio se creó un grupo motor, impulsado por las asociaciones vecinales, se han desarrollado ocho asambleas zonales en que se ha dividido la ciudad para la presentación del proceso, y se han recogido las ideas aportadas. No se trata, por tanto, de una mera consulta en la que el Ayuntamiento lleva un abanico de propuestas, sino a la inversa: es el Ayuntamiento el que solicita la implicación de la gente, la que mejor conoce las necesidades de sus barrios, en la elección de propuestas para mejorarlos.

Los presupuestos participativos son procesos ya ensayados en otras ciudades, cuyo aprendizaje ha servido para rodar el proceso en nuestra ciudad. Pese a ello, las décadas de experiencia y las decenas de ciudades que han puesto en marcha esta propuesta de participación ciudadana, en Valladolid la iniciativa ha supuesto una sorpresa para todo el mundo: para el Ayuntamiento, dado que las más de 1400 propuestas recibidas nos convierten en la ciudad con el mayor porcentaje en relación al número de habitantes; y para la población, que ha visto con asombro cómo se le otorgaba un papel protagonista en la gestión de su ciudad.

En este proceso han podido participar todas las personas mayores de 16 años empadronadas en Valladolid: de forma individual o juntándose con sus vecinos y vecinas -y siguiendo unos criterios sensatos, como la legalidad y viabilidad técnica de la intervención, su competencia municipal o el límite presupuestario por zona-,  han reflexionado sobre qué es mejor para ese rincón de su ciudad. Quizá un paso peatonal para facilitar el acceso al colegio, o el embellecimiento de una zona abandonada; tal vez unos columpios para jugar o unos bancos para sentarse a charlar o descansar; a lo mejor una renovación en esa biblioteca, piscina, centro cívico…

La cosa no acaba aquí porque, desechadas apenas el 10% de propuestas que no cumplían esos criterios -puede que muchas se repitieran o estuviesen contempladas ya en las acciones de las diferentes áreas del Ayuntamiento-, la gente ha seguido eligiendo durante el mes de julio: lo ha hecho a través de las ocho mesas zonales, conformadas por representantes de asociaciones y vecinos que voluntariamente se han ofrecido para ello y que se han organizado para priorizar las intervenciones basándonos en el bien común.

¿Qué valoramos más, una propuesta superflua o que atienda las necesidades básicas de la población?, ¿una intervención que mejora la vida de un gran número de personas o aquella que beneficia a poca gente?, ¿ideas respaldadas por amplios colectivos sociales o solo defendidas por un grupo? Y es la propia ciudadanía quien ha priorizado las propuestas a partir del debate y la deliberación, hasta reducirlas a unas 15-25 por zona, atendiendo también a aspectos ecológicos, de equilibrio territorial o atención a grupos de población vulnerable.

Durante el mes de agosto, el balón ha estado en manos de los responsables de las diferentes áreas del Ayuntamiento para valorar técnica y económicamente las propuestas. Y ahora, con la vuelta al cole,  se nos presentan estos documentos con información completa de cada propuesta para que todos los vecinos y vecinas escojamos cuáles son las que queremos que se pongan en marcha en nuestro barrio.

Gracias a todas y todos por vuestra implicación y no olvidéis la importante cita que tenemos para arrancar el curso, la de seguir construyendo, y esta vez directamente, la ciudad que soñamos.