Manuel Saravia y su equipo, dispuestos a asumir la máxima responsabilidad que les encomiende la ciudadanía

  • Creemos que hay que abrir un tiempo en el que todo el mundo, incluso desde la distancia ideológica, se sienta reconocido en su Ayuntamiento

Este viernes, último día de campaña electoral, antes de las elecciones municipales del próximo 26 de mayo, Manuel Saravia, acompañado de los otros 7 primeros integrantes de su lista, ha mostrado su disposición para asumir el gobierno de la ciudad, “si así lo estima oportuno la ciudadanía vallisoletana”.

Se han comentado los compromisos sobre la forma de desarrollar las distintas competencias en las diferentes áreas de gobierno municipal que se establezcan. Las competencias establecidas en la ley, que corresponde atender a los ayuntamientos, como la protección del medio ambiente, el urbanismo, la pavimentación y el alumbrado, el tratamiento de residuos, el transporte colectivo, el abastecimiento de agua y evacuación, el control del tráfico y la movilidad, “prestando especial atención a las necesidades de las personas con discapacidad”, el control de ruidos, el control de los cementerios o el control sanitario de edificios y lugares de vivienda, la protección del patrimonio, etc.

Pero también se atenderá a una serie de competencias “impropias” que el Ayuntamiento de Valladolid, aun quedando fuera de sus obligaciones, asume y está dispuesto a mantener o aumentar, para atender a la población. En las distintas áreas, los compromisos que la candidatura quiere asumir se refieren a la vivienda, la acción social y los derechos, la educación, el desarrollo económico, empleo y turismo, la cultura, la participación, entre otras.

En materia fiscal el objetivo es trabajar por una redistribución de la riqueza. Defender los derechos de los trabajadores y trabajadoras, no solo del ayuntamiento, sino también de los servicios externalizados. En cualquier caso se plantea el compromiso de mejorar la gestión pública de los servicios y estudiar la recuperación de otros, como se ha hecho con el agua.

Para todo ello es importante una adecuada financiación de las entidades locales. Pero también marcos de legislación estatales que nos permitan avanzar en el ámbito municipal. Nos referimos a la derogación de la “Ley Montoro”, la tasa de reposición que impide contratar a personal público, o el techo de gasto que hace que los ayuntamientos, aun no estando endeudados tengan poco margen de maniobra. Igualmente el Ayuntamiento de Valladolid será activo en conseguir que algunas leyes estatales se modifiquen por el nuevo gobierno central.

Por otra parte el Ayuntamiento no será ajeno a los temas centrales que preocupan a la sociedad. Será consciente de los retos civilizatoriosrelacionados con la igualdad, la integración, los movimientos migratorios, la no violencia, entre otros.

En todo caso, Valladolid Toma la Palabra quiere señalar que es consciente de que la gobernabilidad dependerá de acuerdos entre distintas fuerzas políticas, pero hoy ha mostrado su capacidad para hacerlo desde la Alcaldía y, en caso de que fuera necesario, con mimbres suficientes para hacerlo en solitario, aunque considera más lógico y respetuoso con la voluntad popular llegar a equipos compartidos, si de las urnas sale un Pleno tan plural como se espera.

Valladolid ha vivido en los últimos años y décadas una alta crispación en la vida municipal. Creemos que hay que abrir un tiempo en el que todo el mundo, incluso desde la distancia ideológica, se sienta reconocido en su Ayuntamiento. Creemos que toca escribir unas páginas comunes de nuestra historia, aportando valores de concordia, de ausencia de crispación, de pluralidad. Y, humildemente, creemos que Valladolid Toma la Palabra ha demostrado que puede aportar mucho de ese buen tono a nuestra política municipal

Hay que recordar que los pactos postelectorales serán consultados entre toda la ciudadanía que forme parte del censo de Valladolid Toma la Palabra, que se encuentra abierto y del que actualmente forman parte más de 1.700 personas.