“No se puede criminalizar a todo un barrio por unos hechos aislados produciendo xenofobia”

  • Manuel Saravia convoca de urgencia la Mesa de la Vivienda para analizar las palabras del portavoz del PP, en las que acusa al Ayuntamiento de “regalar viviendas a quienes dispararon al aire en Pajarillos”

Nuestro concejal Manuel Saravia ha dispuesto este lunes la convocatoria de la Mesa de la Vivienda, con carácter de urgencia, para analizar las declaraciones del portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Valladolid, realizadas en el programa de la Cadena Ser “Junta de Portavoces”, donde se debatía sobre los presupuestos municipales para 2019. En un momento del debate, el señor Martínez Bermejo dijo: “Casi 20 millones de euros se van a meter en el barrio 29 de octubre. Esos que dispararon al aire con armas ilegales resulta que se les está haciendo las viviendas gratis”. “Una descalificación absoluta de la política que se está llevando a cabo por el Ayuntamiento de Valladolid que, viniendo del grupo mayoritario de la oposición municipal, debe ser analizado en el seno de la Mesa de la Vivienda”, a juicio de su presidente.

Saravia califica de inadmisibles las palabras del portavoz del PP sobre la vivienda social. Pues, dejando al margen la cifra de inversión en la zona (según dice, “habitualmente al PP les da igual 2 que 20 que 200”), pues (como dijo la concejala de Medio Ambiente y portavoz del Grupo Municipal de Valladolid Toma La Palabra, María Sánchez, en el debate) de esa forma criminaliza a todo un barrio por unos hechos aislados, y se extiende la xenofobia.

El actual equipo de Gobierno ha multiplicado las viviendas sociales

El PP dejó únicamente 12 viviendas sociales, mientras que el actual equipo de Gobierno lo ha multiplicado hasta el momento por más de 10. Con destino a los hogares que no pueden acceder a la vivienda en el mercado, por “sus condiciones económicas. Los baremos para adjudicar viviendas (que el PP conoce perfectamente). Y su propuesta de actuación en el 29 de octubre consistía en expropiar todas las casas, construir otras nuevas (para la mitad de la población, aproximadamente), y dejaba por tanto sin vivienda a una parte importantísima del barrio, que no podía hacerse cargo de las cantidades que se le reclamaban para poder acceder a las nuevas.