Pablo Gerbolés

Pablo Gerbolés

Edad: 50 años.
Profesión: Licenciado en Derecho, abogado.
Twitter: @PABLOGERBOLES
Facebook: Pablo Gerbolés

 

Breve pauta biográfica

Nací en Bruselas, mi padre trabajaba allí. Podría decirse, pues, que he sido inmigrante. Estuve viviendo por media España hasta que a los 16 años recalé en Valladolid.

Mi formación es jurídica: tengo la licenciatura en Derecho y el título de Técnico Superior en Prevención de Riesgos (con las tres especialidades). Me gano la vida desde hace exactamente 20 años en la abogacía, siendo cotitular de un bufete. Me gusta mucho mi trabajo (sobre todo, los asuntos laborales me apasionan): es variado, no te aburres y es apasionante. Pero bueno, probablemente no sea el prototipo de abogado que se puede tener en mente; el activismo, digamos, que me lo ha impedido. No me arrepiento: creo que lo jurídico puede ayudar al activismo y clara muestra es Valladolid; y me he sentido muy feliz con mis aportaciones técnicas en muchos ámbitos.

He tenido también una etapa docente, siendo profesor de un Máster MBA de Administración y Dirección de Empresas, y he impartido cursos en materias de creación de empresas, cooperativismo y prevención de riesgos.

Una parte importantísima para mí de mi biografía es la vinculada al activismo, pero como ya he hablado antes de ello no lo repito. Pero sí quiero decir que me he sentido inmensamente feliz en el movimiento vecinal y que muchas de las personas que allí están son mis modelos de vida. Ojalá algún día consiga ser como ellas…

 

Participación en organizaciones políticas, movimientos sociales, etc.

No soy ni he sido afiliada a partido político alguno.
Mi vida activista se centra desde el año 2000 en el movimiento vecinal: a nivel local asumiendo tareas en la comisión ejecutiva de la federación vecinal de vocalía, secretaría local y presidencia; a nivel regional, asumiendo tareas de secretaría regional en la Confederación de Asociaciones de Vecinos de Castilla y León (Cavecal); y a nivel estatal, asumiendo tareas de vocalía, secretaría segunda y vicepresidencia segunda en la Junta Ejecutiva de la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales (CEAV). Soy socia de las asociaciones vecinales de los barrios en que he vivido, Parquesol y Ribera de Curtidores. Miento, no de todos los sitios donde he vivido: resulta que ahora vivo en una calle que no pertenece a asociación vecinal alguna.
También tengo vinculación con la asociación de consumidores Facua, con la que colaboro en acciones judiciales en materia de vivienda y dependencia, así como en la Junta Arbitral de Consumo. Y he participado y participo en proyectos colectivos de economía alternativa en el ámbito del consumo ecológico (Ecogermen Soc.Coop., con tareas en su consejo rector), el consumo eléctrico (EnergÉTICA Soc.Coop.) o en banca ética (Fiare).
En los últimos tiempos también he estado vinculado al activismo LGTB+, participando en la constitución y primeros pasos de la plataforma de apoyo al colectivo LGTB+ de Valladolid. Y me siento activista ‘freelance’ en materia de igualdad entre hombre y mujeres y en nuevas masculinidades (freelance y casi kamikaze en mi empeño de hablar de mí misma en femenino…). En la actualidad siento pasión por ambos asuntos.
Y creo que, prácticamente, todos los colectivos y movimientos sociales de Valladolid han contado con mi apoyo y difusión de sus reivindicaciones, con mi presencia en sus convocatorias o con mi trabajo jurídico altruista siempre que me lo han pedido. Así que, aunque no esté afiliado a ellos, a todos los guardo también en un huequito de mi corazón.

 

Breve pauta motivacional

Mis motivaciones se fundamentan en que creo que mi candidatura aporta cosas interesantes a Valladolid Toma la Palabra (porque de aportar es de lo que se trata y quien crea lo contrario ni me conoce ni sabe de qué va este proyecto).
Mi candidatura creo que expresa lo que es Valladolid Toma la Palabra: pluralidad en igualdad. Gente afiliada y gente no afiliada que se junta para fortalecerse mutuamente. Otras candidaturas, creo, son representativas de gente afiliada. Mi candidatura es, en cierto modo, la representación de la gente no afiliada. Corren tiempos en que la gente es muy crítica con el modo en que se ha llevado la acción política hasta el momento. Yo también he sido muy crítica, como todo el mundo sabe. Creo que son momentos en que gente de la calle debemos dar el paso aportando nuevas visiones de hacer política, quizá pisando más en el suelo, pensando más en la gente de a pie. Apoyadas por la gente que ha venido desarrollando una labor política fabulosa. Sinceramente, creo que sería bueno para Valladolid Toma la Palabra y para sus resultados electorales que alguien no afiliada encabezara la lista.
Por otro lado, creo que puedo representar algo que también la gente reclama: garra, contundencia, rotundidad. Contundencia y rotundidad en la defensa de los servicios públicos y recuperación de derechos perdidos; contundencia y rotundidad en la supresión de prácticas corruptas en el Ayuntamiento. Sinceramente, no creo que sean momentos de moderación, sino de firmeza, de convicción. Firmeza y convicción para el cambio.
No creo que aquí nadie sea más experto que nadie en conocimiento de la ciudad, pero aporto mi experiencia y mi conocimiento desde mi tarea en los barrios, desde mi vinculación a los movimientos sociales de todo tipo. Y mi conocimiento del funcionamiento del Ayuntamiento desde mi acción activista en el control de su desarrollo. Combino, por lo tanto, esas dos visiones: la de la calle; pero también la del conocimiento de expedientes, presupuestos, consejos y departamentos municipales. Podría decirse que conozco a fondo muchos asuntos relativos a la ciudad.
No soy capaz de implicarme en algo que no me convenza. Y Valladolid Toma la Palabra me convence. Y no soy capaz de implicarme en algo que no tenga contenido o trabajo real. Y Valladolid Toma la Palabra lo tiene. Y creo haber dado muestras de que si algo me convence doy todo de mí para desarrollarlo, tengo mucha dedicación. Soy extremadamente trabajadora; y todoterreno (lo mismo he redactado unas sesudas alegaciones o he intervenido en plenos municipales, que me he puesto de taquillera en una carpa de Villalar o he elaborado un lazo para la rueda de hombres).
También creo que puedo aportar cierta soltura en la relación con medios de comunicación. Creo que no se me da mal del todo. Y eso también es importante.
Creo que mi talante es muy positivo y animoso. Se trabaja bien conmigo, dicen. Afronto las dificultades con buen humor. Y podría decirse que he sido creativo en mis propuestas y que he sido capaz de llevarlas a cabo (¿os acordáis de la foto de Manuel Sierra en el Pleno, je, je?). Creo que Valladolid necesita mucho de eso: de alegría, de buen humor, de creatividad.
Finalmente hablaré de algo que para mí es muy importante: amo mucho. Y pongo mucho amor en lo que hago, siendo muy cariñosa con mis compañeras de lucha. Y amo este proyecto con toda mi alma. ¿Sabéis? Estoy donde quiero estar. Y ocurra lo que ocurra, seguiré estando donde quiero estar: con gente maja. Con gente maja que cambia las cosas. Porque lo importante es Valladolid. Lo importante eres tú.