Valladolid vivió en 2015 un cambio político, tras retirar la ciudadanía su apoyo mayoritario al Partido Popular después de veinte años y posibilitar una mayoría alternativa y plural en el Pleno que ha abierto una nueva etapa en la política local. No solo se produjo un cambio de color político en la alcaldía, sino que el peso de los dos principales partidos se redujo al mínimo histórico de la actual etapa democrática. En esas circunstancias, la base social de Valladolid Toma la Palabra decidió, mediante consulta, entrar a participar en el gobierno de la ciudad para procurar que el cambio de rumbo fuera tan intenso como la ciudadanía había decidido, ya que recibieron más votos las formaciones a la izquierda del PSOE que la propia formación que asumiría la alcaldía.

Cuatro años más tarde, podemos decir que este primer mandato ha servido, fundamentalmente, para revertir el rumbo diseñado por el PP durante dos décadas. Para frenar la expansión urbanística sin límite y sin sentido, para recuperar el gasto social escamoteado con la excusa de la crisis, para realizar políticas activas de empleo, reforzar los servicios públicos o reabrir cauces de diálogo y participación ciudadana. Es decir, fundamentalmente ha servido para recuperar la normalidad, y no tanto para avanzar decididamente hacia un modelo alternativo de ciudad, aunque sin duda haya pasos significativos que apunten en esa dirección. Es la tarea que correspondía tras 20 años caminando en sentido opuesto: dar un giro de timón de 180 grados para poder comenzar a avanzar en dirección correcta.

Pero una vez completada esa tarea, el error sería caer en el conformismo o la autocomplacencia. Es a partir de este momento cuando debe ser decisivo el papel de quienes creemos que Valladolid necesita una transformación más profunda en términos de igualdad, sostenibilidad, solidaridad y buen gobierno. Y, aunque valoramos positivamente los cambios logrados de la mano de otras fuerzas políticas, creemos que es en nuestro espacio donde reside la ambición política necesaria para liderar esa transformación, como se ha demostrado en estos años en los hitos realmente trascendentes del actual gobierno. Por ello, el programa para la etapa 2019-2023 debe dibujar el inicio de una senda de cambio profundo para nuestra ciudad, conjugando por un lado el pragmatismo de medir qué proyectos se pueden abordar en cuatro años, priorizando, y por otro una mirada larga, estratégica.

1. Una ciudad habitable

Una ciudad habitable, cuidadora, lo es hasta para la última ciudadana. Una ciudad que pone los derechos de las personas -de todas las personas- por encima de todo, y que ofrece seguridad. Pero no una seguridad reducida a la de las fuerzas del orden, sino una seguridad de pasear con tranquilidad, de poder moverse con facilidad, de disponer de dotaciones para la vida cotidiana que atiendan nuestras necesidades a lo largo de toda la vida, de acceder a una cultura libertadora, etc. Pero si partimos de que el aire de este modelo de ciudad “nos hará libres”, como recoge el viejo aforismo, tenemos que aportar también un nuevo enfoque a la relación de las instituciones con la ciudadanía: verla como un sujeto de derecho, pero sujeto activo.

1.1. Una ciudad para el buen vivir

La ciudad debe asegurar la buena vida de sus habitantes. Garantizar que provee de los elementos básicos para que pueda desarrollarse adecuadamente. Y para ello, el diseño del espacio público y la garantía de una vivienda digna son ingredientes en los que la administración municipal tiene un amplio margen de maniobra que queremos explorar.

1.1.1. El máximo esfuerzo en la política de vivienda

La política de vivienda la concebimos como un derecho, y en consecuencia, actuaremos conforme a la Observación General nº 4 del Comité Europeo de Derechos Económicos y Sociales, que habla asegurar los factores de seguridad jurídica en la tenencia; disponibilidad de servicios, materiales, facilidades e infraestructuras; gastos soportables; habitabilidad; accesibilidad; ubicación y adecuación cultural.

Actualizar el Plan de la Vivienda. El nuevo Plan ha de atender a cuatro situaciones que tienen que ver decisivamente con la aplicación de la política de adjudicación de viviendas ante necesidades especiales: diversidad de modos de vida (trabajaremos para que el mercado oferte un parque de viviendas diverso); jóvenes y mayores (conseguir que no se cierre la posibilidad de nuevas tipologías específicas; y atender al problema de la emancipación sin confundir con las necesidades de ayuda económica); por situación (reservas para atender a víctimas de violencia de género); y en función de la renta (Renta social variable, vinculada a los ingresos de la unidad arrendataria).

Realizar campañas de información y difusión de los programas de acceso a vivienda existentes (rehabilitación y/o construcción de vivienda municipal) que faciliten el acceso a la vivienda (en régimen de alquiler o adquisición) a población joven, incluido el fomento del alojamiento compartido con personas mayores, mediante convenios con la UVa y otras instituciones.

Demanda a la Junta de Castilla y León para que regule el concepto de vivienda vacía y lograr establecer medidas que desincentiven la especulación o favorezcan su movilización en el mercado de alquiler.

Colaboración con la Junta de Castilla y León para frenar la proliferación de apartamentos turísticos ilegales, dentro del ámbito de competencias de cada administración.

Impulso a la rehabilitación, con ayudas públicas, en las zonas preferentes señaladas en el Plan de la Vivienda. Impulso de la instalación de ascensores en edificios antiguos.

Continuar la ampliación del Parque Público de Vivienda Social hasta alcanzar una capacidad sostenible que cubra la demanda existente, valorada en doscientas nuevas viviendas en esta legislatura. Contemplar prioritariamente el acceso a estas opciones residenciales de personas en situación de vulnerabilidad y/o víctimas de violencia de género.

Facilitar promociones de viviendas específicamente destinadas a jóvenes, como en la Avda. Burgos.

Seguir con los trabajos de eliminación de los pocos casos de chabolismo, infravivienda y otras viviendas de necesidad. En la Calle Flor, hacer una unidad de actuación en el PGOU, con espacio para realojo a medio plazo.

Intensificar la actuación en el plan de ayudas al alquiler y promoción de la puesta en uso de viviendas vacías (Plan Alva), afianzando los beneficios para propietarios e inquilinos.

Realizar un mapeo para elaborar un catálogo de edificios públicos en desuso para identificar y abordar, de acuerdo con las prioridades marcadas en este mismo programa, las propuestas de intervención.

Ampliar y profundizar el alcance de proyectos de intervención pública en zonas vulnerables -tal y como se ha iniciado en el área “29 de Octubre”- desde una mirada integral, que sume a las tradicionales variables de mejora de la habitabilidad residencial, elementos de renovación y acondicionamiento urbanístico, así como intervenciones sociosanitarias, comunitarias y culturales. Se concluirá la actuación en el “29 de octubre” y se iniciará la de “Las Viudas/José Aramburu”. vinculada al desarrollo de los suelos de Zambrana.

Atender a las situaciones de hacinamiento y ocupaciones de viviendas, especialmente en el caso de viviendas de propiedad de entidades bancarias.

Continuar con el seguimiento de las situaciones de desahucio por razones de vulnerabilidad, negociando con las entidades bancarias para evitar sus efectos.

Desarrollar los convenios vigentes entre el Ayuntamiento, la Gerencia Regional de Salud y la Universidad de Valladolid en el área de rehabilitación social y acceso a la vivienda de personas vulnerables.

Mantener en números adecuados el desarrollo de nuevas áreas residenciales, para atender a la necesidad “de mejora” sin que conlleve el vaciamiento de áreas. Para ello, se actualizará anualmente un estudio de las necesidades de vivienda que deberá servir, entre otras cosas, para controlar el consumo de suelo y sus costes asociados para la ciudad.

1.1.2. Cualificación del espacio público

El espacio público es el espacio de la ciudadanía, el salón exterior que compartimos todos los vecinos y vecinas de la ciudad. Y por eso, porque toda la ciudadanía somos en primer lugar peatones, la prioridad en su configuración debe ser el movimiento peatonal y junto a él, la facilitación de una estancia placentera. A partir de ahí, los distintos tráficos, en ocasiones el aparcamiento, y las diversas ocupaciones para usos muy diferentes, tienen que convivir para asegurar un espacio público cómodo que garantice su disfrute por todas y todos.

Incrementar las zonas verdes y/o nuevas áreas de espacio público en zonas de gran densidad urbana. Allí donde sea posible, se pondrá en marcha una red de “microparques” por toda la ciudad, posibilitando la implicación ciudadana, así como pequeños espacios donde se puedan generar mini jardines. Mediante el impulso de convenios con instituciones públicas titulares de espacios verdes, se promoverá abrirlos al público, al menos en amplias franjas horarias diurnas (caso de fincas ajardinadas en desuso en áreas centrales de la ciudad o huertos abandonados de instituciones religiosas).

Continuar el programa de dotación de fuentes de agua pública en la ciudad, y estudiar la ubicación de urinarios públicos.

Estudiar fórmulas para la intervención y/o mantenimiento -en casos de necesidad social o emergencia sanitaria- de espacios verdes privados de uso público.

Incrementar la dotación de parques biosaludables para su implantación en todos los barrios, así como diseño de itinerarios que los conecten entre sí y faciliten su conexión con otros ejes vertebradores y de interés (natural y/o patrimonial) en la ciudad. Incorporar progresivamente elementos que garanticen la igualdad de oportunidades en el acceso a este tipo de infraestructuras a personas con diversidad funcional.

Elaborar una auditoría de accesibilidad física a todos los espacios y edificios públicos de la ciudad, así como al transporte público. Esta auditoría contará con un plan de adaptación para conseguir la plena accesibilidad física de todas las dependencias públicas y privadas, atendiendo a las indicaciones del Consejo Municipal de Personas con Discapacidad.

Asegurar la adaptación progresiva de accesibilidad auditiva de auditorios municipales y salas privadas, así como la adaptación progresiva de accesibilidad auditiva y visual de portales web municipales.

Poner en marcha un programa de formación del personal municipal en perspectiva de diversidad funcional para mejorar la accesibilidad de todos los servicios públicos municipales.

Garantizar la seguridad del espacio urbano. Elaborando un mapa de riesgos urbanos donde se identifiquen pozos, solares, riesgo de incendios, ruinas, desprendimientos, etc., complementario al de la Policía.

Adoptar medidas para el control exhaustivo de salones recreativos y salas de apuestas en el espacio público. Investigar líneas de trabajo municipales y de incidencia en la administración autonómica y estatal para restringir las condiciones de apertura de este tipo de salas, así como la regulación de su publicidad en medios de comunicación y, desde las competencias municipales, su presencia en soportes publicitarios en el espacio público, con el fin de establecer una estrategia coherente que limite su impacto social, especialmente, sobre la población joven.

Estudio del paisaje urbano y rural. Elaboración de un estudio de paisaje de la ciudad. Previendo en él, como elementos críticos, entre otros, la evitación de la proliferación de grandes vallas de publicidad exterior, e igualmente la instalación de nuevos aerogeneradores.

Elaborar un plan integral para la puesta en valor del patrimonio. Este plan contemplará por un lado la recuperación y remodelación de espacios (como en torno al Palacio Real), de los grandes ejes ribereños que configuran la ciudad -Pisuerga y Esgueva, y canales de Castilla y del Duero-, hasta llegar a áreas periféricas -Cuesta del Tomillo, Cerro de las Contiendas, Cuesta de La Maruquesa y Fuente el Sol- con valor ambiental y/o agroecológico, o cultural -caso del Soto de Medinilla o Villa del Prado-. Estos espacios recuperados enlazarían y reforzarían el llamado “Anillo Verde” para conformar una trama urbana sendas, caminos y veredas que prioricen el paseo, el encuentro y el disfrute de la ciudad en todas sus vertientes. Dentro de dicho plan, se contemplará acciones específicas en grandes avenidas y paseos urbanos que, mediante su reconfiguración, visibilicen, den continuidad y prioricen los itinerarios peatonales frente a otras opciones de movilidad urbana. Igualmente se creará un plan conjunto con el alfoz para expandir el “Anillo Verde” de los ejes ribereños al resto de municipios creando zonas verdes unidas por sendas ciclables o a pie con un plan metropolitano/interurbano.

Defender el patrimonio histórico, mediante su puesta en valor y uso. Por de pronto el patrimonio ferroviario (el depósito de locomotoras y otras naves e instalaciones en la zona de talleres y estación). Pero también se piensa seguir las negociaciones para la recuperación para la ciudad del teatro Lope de Vega, manteniendo el uso de artes escénicas. Se tendrá especial atención a la conservación de los edificios incluidos en el catálogo del Documentation and Conservation of buildings, sites and neighbourhoods of the Modern Movement y otros edificios singulares que forman parte del patrimonio industrial de la ciudad como el “Edificio de la Electra”.

Desarrollar el Parque Arqueológico de la Villa de Prado. El objetivo es prever la ordenación y desarrollo del núcleo inicial de un parque arqueológico, en torno a la Villa de Prado. Se trata de promover el conocimiento de la historia de la ciudad, de uno de los tres enclaves críticos de la arqueología urbana (el Soto de Medinilla, el entorno de la Antigua y éste de la villa de Prado). Se propone actuar en esta última para iniciar un recorrido arqueológico que más adelante se vaya completando con otras actuaciones.

Promover el arte público. En los itinerarios culturales, en la “trenza” del ferrocarril. Y en los microparques. Y en una serie de “recorridos intencionados”, en cada una de los diez zonas en que se divide la ciudad, que puedan servir para atraer gente, conocer la historia urbana y la arquitectura de interés y valorar más lo que se tiene. Itinerarios que recorren los barrios buscando en ellos trazas de su historia, signos del territorio en que se asientan (y de la naturaleza en la ciudad), ejemplos de arquitectura o urbanismo relevantes, recuerdos de episodios históricos (de historia lejana y de historia reciente) y puntos de vista y miradores del paisaje especialmente atractivos. Para la financiación de alguno de esos elementos de arte urbano se contará con el 1% cultural.

Poner en marcha la nueva ordenanza sobre terrazas, quioscos y otras ocupaciones, que compatibilice y ordene de forma más clara los distintos usos del espacio público.

Revisar las ocupaciones temporales del espacio público en eventos mediante su sistematización. Tanto en los mercadillos, como en celebraciones de Semana Santa, Navidad, Carnaval, TAC o fiestas. Se elaborará un plan de ordenación de este tipo de actividades que contemple los planes de emergencia.

Aumentar la presencia de arbolado en las vías públicas.

Se mantendrá el alumbrado ornamental, pero sin incrementarlo. Se estudiará, como excepción, la posible ampliación del programa Ríos de Luz en algún edificio más.

Sobre las microceldas 5G, estudiar la posibilidad de control de la instalación de estos elementos de la red radioeléctrica. Actualmente se encuentra sin estandarizar y las empresas de telecomunicación están desarrollando sus prototipos. Está previsto que su uso común sea en 2020, pero no puede instalarse sin más en el espacio público urbano y el Ayuntamiento velará por su defensa.

Revisar los criterios de actuación en materia de mobiliario urbano, adaptado a las necesidades de la ciudadanía más vulnerable (bancos de altura adecuada, por ejemplo), sistematizando en la medida de lo posible su ubicación, específicamente en el caso de contenedores.

Elaboración de un atlas de calles. Que interesa para que en él se analicen en detalle cada una de las calles de la ciudad. Y también se redactará un “libro de estilo” del espacio urbano, que exprese una forma de hacer las cosas. Y así: se favorecerá la mezcla de tráficos (aún con la prioridad peatonal); la urbanización permeable, terriza y verde; un uso más intenso de la calle; suprimir, siempre que sea posible, el vallado y delimitación física de espacios; promocionar la compatibilidad entre tráficos; el cuidado de los detalles; la plantación extensiva de árboles; etc.

1.2. Una ciudad cuidadora

Entendemos la ciudad como un ente vivo que ha de garantizar los derechos de sus habitantes. Es fácil identificar derechos sociales, económicos y culturales básicos, como el acceso a la vivienda, al trabajo o a la educación. Pero las sociedades cambian, y en esa evolución nos encontramos fenómenos nuevos, en los que la precarización del empleo, la segmentación de la vida cotidiana, la ausencia de redes comunitarias… sumadas a la diversidad funcional, a la construcción de identidades diversas, orientaciones sexuales, o la condición de migrante en un espacio con cultura y rasgos étnicos diferentes, pueden generar falta de oportunidades, cuando no carencias importantes y discriminación, a muchas personas en el espacio y la vida urbana, aumentando su vulnerabilidad.

Con este cambio de visión y con la mirada puesta en los cuidados, una de las primeras medidas de gobierno dentro de este eje será la reorganización del actual Área de Acción Social, que pasará a nombrarse Área de Derechos de Ciudadanía, de manera que resulte más operativa y eficaz, y pueda dar cobertura de forma cercana y eficiente, al amplio abanico de servicios que asume y que afectan transversalmente a otras políticas públicas municipales: empleo, vivienda, migración, lucha contra la pobreza energética, contando con el refuerzo de ámbitos laborales como la animación, la promoción y la educación social, además del trabajo social.

1.2.1. Facilitar la práctica del deporte para una vida plena

Los beneficios de la práctica deportiva están fuera de toda duda, y el espacio público (garantía de acceso igualitario a los servicios que provee) debe garantizar la práctica del deporte en la ciudad a través de la dotación, no invasiva, de equipamientos que lo faciliten.

Fomentar el deporte al aire libre como alternativa de ocio saludable mediante el diseño de itinerarios ligados a los grandes ejes ribereños de la ciudad, enlacen con otras sendas de la trama urbana, y conecten con espacios patrimoniales (naturales, agroecológicos o culturales) en áreas del extrarradio, constituyendo, en conjunto, corredores de cultura y vida de la ciudad. Se promoverá la participación de personas usuarias y organizaciones sociales interesadas en el diseño de estos espacios.

Implantar progresivamente una red de espacios deportivos al aire libre (parques, pistas y plazas) y micro-espacios deportivos cubiertos que, a través de una oferta variada de instalaciones, como basket 3x3, parkour, pump truck, calistenia, skate… visibilicen estas actividades como opciones de ocio saludable, asequible y cooperativo. Organización de encuentros lúdicos y eventos deportivos no competitivos en la red de espacios de barrio, dirigidos especialmente a población joven, mujeres y mayores, desde una perspectiva intergeneracional. Fomentar la práctica del deporte con orientación tutorizada para personas mayores y/o con diversidad funcional. Se promoverá la participación de personas usuarias y organizaciones sociales interesadas en el diseño de estos espacios.

Plan integral de mejora de las instalaciones deportivas ciudadanas: adecuación de elementos para diferentes perfiles de población, iluminación, pavimento, señalización, balizas, instalación de fuentes, conexión y accesibilidad entre áreas mediante rutas e itinerarios pedestres y/o ciclistas, y renovación progresiva de los campos de hierba artificial. En esta línea, se seguirá avanzando en la rehabilitación, reformas y mejoras del conjunto de instalaciones deportivas cubiertas (piscinas, pistas, polideportivos o estadios), abarcando tanto las instalaciones de los barrios como los grandes complejos deportivos y polideportivos: Estadio Zorrilla, Polideportivos Pisuerga y Huerta del Rey, Complejo Ciudad de Valladolid o Pepe Rojo, entre otros, con el fin de albergar tanto entrenamientos y competiciones regulares como eventos deportivos relevantes.

Puesta en funcionamiento del nuevo polideportivo “Delicias”. Dotación de espacios que aseguren la diversidad de actividades y público, desde deporte escolar a deporte de mantenimiento para perfiles específicos; desde entrenamientos y competiciones de clubes federados o informales, hasta eventos deportivos o populares relevantes para todo el barrio y/o el conjunto de la ciudad.

Seguir desarrollando una relación responsable y transparente con los clubes deportivos que compiten al máximo nivel, facilitando la incorporación de clubes de diferentes modalidades deportivas e implicando a los mismos en acciones de responsabilidad social en la ciudad.

Construir un nuevo polideportivo en La Pilarica-Los Santos. Irá acompañado de pistas polideportivas abiertas, aparatos biosaludables, zonas de juegos para adolescentes y un espacio para senderistas y corredores que conectaría con el sendero verde de la Esgueva. Este sendero será mejorado sustancialmente para favorecer su aprovechamiento y disfrute.

Seguir promocionando los eventos deportivos como promotores de la práctica deportiva, como generadores de espectáculo y como dinamizadores de la economía local. Potenciar la organización de estos eventos deportivos relevantes con extensión a los barrios de la ciudad, en colaboración con clubes deportivos y asociaciones, como medida para descentralizar y favorecer el conocimiento de los diferentes barrios, fomentar el intercambio y la imagen positiva entre la población, y dinamizar la actividad comercial y hostelera en los mismos.

Afianzar la práctica del deporte en todos los ciclos educativos, desde un enfoque de inclusión, diversidad y equidad. Se creará una mesa de trabajo estable con las AMPAS de centros escolares para seguir impulsando el deporte escolar, en particular, la práctica deportiva de niñas y adolescentes, y promocionar el deporte mixto.

Diseño colaborativo de un plan específico de impulso del deporte femenino para fomentar, desde edades tempranas, el hábito de la práctica del deporte y los equipos femeninos, así como la práctica deportiva a lo largo de la vida.

Ampliación del número de centros participantes en los ‘Juegos Escolares”, con estudio de acciones conjuntas entre los municipios del alfoz para optimizar recursos. Extensión y ampliación de diferentes modalidades deportivas, como rugby o deportes autóctonos y juegos tradicionales.

Campañas de sensibilización para el juego limpio y respeto en el deporte, dirigidas tanto a centros escolares, como a familias y clubes. Reforzar la presencia de clubes de élite en las actividades de promoción deportiva y, muy en especial, en las tendentes a visibilizar el deporte como un espacio saludable, de respeto, inclusión y diversidad.

1.2.2. Una ciudad para todas las edades

Más del 25% de la población de Valladolid es mayor de 65 años.No cabe duda de que el envejecimiento poblacional tiene su indicador más positivo, en una esperanza de vida que se ha ido elevando año tras año. Sin embargo, este hecho alentador supone un desafío para toda sociedad y para cualquier política pública que proteja y promocione la calidad de vida de las personas. Es deseable que los mayores vivan con dignidad y seguridad, integrados plenamente en una sociedad a la que aportan sus conocimientos y habilidades, compartiéndolas además, con las generaciones más jóvenes.

Un Ayuntamiento como el de Valladolid ha de desarrollar al máximo sus competencias, a la hora de impulsar acciones que favorezcan la calidad de vida de las personas mayores. Pero también ha de mostrarse activo en la defensa de derechos básicos: el recientemente aprobado plan paneuropeo de pensiones es una amenaza a un sistema público de pensiones del que el Ayuntamiento de Valladolid debe ser un firme defensor.

Mejorar la calidad de los servicios de los centros de atención a las personas mayores favoreciendo la participación de familias y personas usuarias de centros de personas mayores, centros de día y el centro integrado de servicios a la dependencia. Esta participación activa servirá para evaluar la atención que se presta, con la intención de definir los servicios que se demandan por parte de las personas usuarias y de incrementar la calidad de los mismos.

Impulsar programas de envejecimiento activo a partir de acciones en ámbitos como participación y asociacionismo, deporte, actividades acuáticas, circuitos y espacios biosaludables, promoción de hábitos de vida saludable, alfabetización digital, promoción de huertos urbanos, etc.

Reforzar la participación de los colectivos de personas mayores en los diferentes consejos municipales así como en las estructuras de participación de los centros de iniciativas ciudadanas y de los centros cívicos. Mejorar la oferta formativa, lúdica y cultural de estos centros, partiendo de la implicación de los usuarios en la definición de la misma.

Promover actuaciones urbanísticas específicas que favorezcan la accesibilidad y la calidad de vida de las personas mayores: accesos y usos de edificios, instalación de fuentes y bancos, iluminación, cruces de calzadas, aseos públicos, etc.

Impulsar decididamente acciones específicas en el ámbito de la vivienda para personas mayores, a través del estudio de diversas soluciones habitacionales como las viviendas colaborativas.

1.3. Una ciudad educadora

Los servicios públicos son algo más que garantizar el acceso al agua o la recogida de residuos. La ciudad también transmite saberes, emociones, actitudes y comportamientos que pueden ayudar a mejorar las condiciones de vida de las personas. Desde la corresponsabilidad en los asuntos públicos, el espíritu cívico y crítico, la administración local debe convertirse en un sujeto educativo activo.

1.3.1. Facilitando espacios para activar la vida cultural

La Cultura es conocimiento, sí. Pero es sobre todo un instrumento de expresión de la creatividad humana que debe tener una misión fundamentalmente emancipadora, liberadora. Entendiendo la cultura de esta manera, facilitaremos los recursos, sobre todo espacios, para que pueda desarrollarse de forma libre desde las calles y las plazas de la ciudad.

Estudiar los tiempos y la viabilidad de transformar diferentes espacios –desde los talleres ferroviarios a ubicaciones descentralizadas- de la ciudad como catalizadores culturales: filmoteca, museo del cine, espacios de ensayo para grupos locales de danza, teatro, música, escuelas artísticas para infancia y adolescencia… con el objetivo de descentralizar el arte y la cultura y convertirlas en elementos dinamizadores a la escala de cada uno de los barrios de la ciudad.

Apostar, entre todas las localizaciones, por los Cuarteles de San Quintín para ubicar en ellos, tras su desafección, las ‘naves culturales’ a modo de dinamizadores de la cultura de base, un espacio de gestión colaborativa, de titularidad pública, pero en manos de la ciudadanía. Para la experimentación de proyectos culturales abiertos que fomenten la transformación creativa de la ciudad.

Reconvertir paulatinamente el centro cultural LAVA –y estudiar la posibilidad de ampliarlo a las naves aledañas- en un espacio de creación multidisciplinar que permita el cauce de la población de mera espectadora de diferentes disciplinas artísticas a artífice y protagonista. Consolidar el proyecto La Nave en el Teatro Calderón.

Promover la actividad cultural y artística desde la infancia, mediante acuerdos entre el Ayuntamiento y los espacios de formación artística para subvencionar este tipo de estudios y actividades desde edad temprana.

Mantener la oferta artística asentada en los actuales equipamientos culturales, pero extendiéndola a otros espacios en los barrios y abriéndola a todos los públicos, con una política de precios (bonos culturales), especialmente volcada en colectivos más vulnerables y centros educativos. Incorporar a dicha oferta programas de formación artística y análisis crítico. Promover la presencia de mujeres artistas en la programación estable, fomentar su participación en la formación, e incorporar la perspectiva de género en el análisis de diferentes manifestaciones y producciones artísticas.

Programar encuentros de artes escénicas, musicales, literarias, etc. por barrios para promover el intercambio de experiencias y poner en valor las iniciativas de formación artística y cultural que se llevan a cabo en y desde diferentes puntos de la ciudad.

Facilitar la exposición de obras de artistas locales en espacios públicos y/o edificios comerciales públicos no convencionales: galerías comerciales, mercados municipales… iniciativa a la que pueden sumarse otros espacios comerciales privados, especialmente, pequeño comercio y comercio de proximidad, y generar así un retroalimentación que visibilice y dinamice sus respectivos oficios.

Mejorar las condiciones laborales de los artistas e intérpretes, estudiando nuevos modelos de contratación con una mayor implicación de la administración municipal.

Crear una filmoteca que, en colaboración con la SEMINCI, la Cátedra de Cine de la Universidad de Valladolid y la Filmoteca de Castilla y León, pueda dotarse de una programación estable a lo largo de todo el año, con proyecciones, formación, conferencias o talleres de análisis crítico, desde la perspectiva de género, diversidad sexual, etc. Sumar una línea de extensión a barrios, con el objetivo de ampliar el público y generar público crítico, muy especialmente, con el acercamiento de la MINIMINCI, y estudiar posibles colaboraciones con colectivos culturales de la ciudad.

Generar una plataforma de museos en la ciudad, independientemente de su titularidad, para promover acciones en común, y tejer redes de intercambio con otras ciudades.

Potenciar las bibliotecas municipales como verdaderos centros de recursos culturales y educativos de los barrios, que incluyan el acceso al universo virtual, dotándolas de personal y recursos para convertirlas en eje y centralidad de barrios y zonas urbanas, trabajando en red con el resto de equipamientos sociales y culturales de la ciudad.

1.3.2. Una acción educativa integrada en la vida de la ciudad

Las actividades educativas no pueden desligarse de los programas de actuaciones urbanas, para las que esta dimensión resulta fundamental. Por ello, además de asegurar el mantenimiento de las acciones educativas y formativas básicas para promover una ciudadanía crítica y formada, propondremos una modificación de la Ley reguladora de haciendas locales para que la educación de personas adultas deje de considerarse un servicio impropio y pueda ser considerada competencia de los municipios.

Impulso y afianzamiento del programa de aprendizaje a lo largo de la vida como servicio básico útil para ejercer una ciudadanía activa y democrática, que garantice una oferta pública de calidad para toda la ciudadanía, dando apoyo a las iniciativas sociales que han venido apostando en la ciudad por un modelo avanzado e integrador de educación de personas adultas con un éxito incuestionable.

Asegurar una oferta de formación que cubra las necesidades de las personas adultas en ámbitos culturales, educativos, sociales y laborales, animándolas a su incorporación social y despertando la inquietud cultural, con especial atención a las mujeres, y, en colaboración con los servicios sociales, a sectores en riesgo de exclusión, minorías étnicas y personas analfabetas funcionales. Esta oferta se diseñará entorno a las áreas de aprendizaje para la autonomía y la inclusión, área de desarrollo personal y área de desarrollo socio-cultural.

Intensificar, la conexión del programa de aprendizaje a lo largo de la vida con otras áreas municipales, de manera que se articulen y potencien procesos de enseñanza-aprendizaje basados en la participación activa de sus protagonistas a través de un programa de “Intercambio de saberes intergeneracional” con población infantil, adolescente y juvenil.

Apertura de un servicio municipal de asesoramiento sexológico. En coordinación con centros escolares, se impulsará la introducción de un programa de coeducación y educación sexual como eje transversal en todos los niveles educativos, con especial atención a la diversidad sexual y de género.

Avanzar hacia la universalidad en el acceso a las escuelas infantiles, ampliación de horarios que hagan compatible la vida familiar y laboral, y estudio de necesidades para la apertura de nuevas EI que garanticen una distribución equilibrada de dichos equipamientos y servicios en toda la ciudad.

Impulso de una programación estable de actividades en centros educativos de infantil y primaria, así como en los Centros Cívicos, durante todos los periodos vacaciones, incluido el comienzo de septiembre, con el fin de facilitar la compatibilidad de la vida familiar y laboral.

Desarrollo de un plan de lectura en complicidad con la ciudadanía, colectivos, agentes sociales, entidades públicas y privadas que integre, complemente y articule las diferentes acciones que alrededor del fomento de la lectura y escritura se lleven a cabo en la ciudad.

Incorporar la enseñanza del folklore y la música tradicional en la Escuela Municipal de Música desde una perspectiva rigurosa y divulgativa con el objetivo de generar nuevas generaciones de intérpretes, promoviendo todo tipo de actividades relacionadas con el folklore.

Programa de ecoauditorías escolares en los centros educativos de la ciudad, impulsado coordinadamente por las áreas educativas y medioambientales del Ayuntamiento. Contemplar en ellas, además de ejes ambientales, como agua, energía, residuos, consumo y alimentación, variables socioambientales, de manera que: la mediación y resolución de conflictos incorpore la participación activa del alumnado; se aborden los patios escolares para modelos más inclusivos y diversos de sociedad, con especial atención al reparto de los espacios y la perspectiva de género en su uso; se incorpore la ética animal y la convivencia con animales; y se amplíen los cauces de participación escolar en el diseño de la ciudad, con la suma de caminos escolares.

Puesta en marcha de un programa integral de prevención del bullying y del ciberacoso escolar.

Establecer líneas de colaboración con actores y agentes sociales clave (hostelería, comercio, asociaciones) para diseñar campañas y/o programas de acción conjuntos que trabajen la imagen, prevención y tratamiento de las adicciones, especialmente, en torno al consumo de alcohol en la juventud.

Campañas de sensibilización específicas en centros educativos para la prevención de dependencias en jóvenes (alcoholismo, drogadicción, adicción a nuevas tecnologías, ludopatía…).

Acondicionar espacios en aulas de colegios desafectados para acoger actividades que permitan reforzar la programación cultural infantil en los barrios de la ciudad, promuevan un ocio creativo y saludable, y fomenten la participación infantil.

Estudiar las vías legales para solicitar la competencia de los comedores escolares a la Junta de Castilla y León y su completa gestión municipal. Entre tanto, se creará una comisión de seguimiento, con la participación de las AMPAs, para –en el marco de la Estrategia Alimentaria- promocionar productos de cercanía y/o ecológicos en los servicios de comedor, y siempre con la mirada puesta en la recuperación de las cocinas en los centros escolares y reducir en el futuro las cadenas de frío y la externalización de servicios.

Apuntalar la política de huertos escolares en todos los centros de educación primaria y estudiar fórmulas de coordinación con la administración autonómica para extender esta iniciativa a los centros educativos de secundaria. Abrir estas instalaciones al resto de la población, en especial mayores, como espacio de encuentro, salud, ocio y envejecimiento activo.

Determinar con claridad las competencias municipales y autonómicas relativas a infraestructuras de centros educativos con el fin de repartir responsabilidades financieras de la forma más eficaz posible.

Recuperar el modelo de Escuelas Taller y aumentar la oferta de talleres de empleo y formación ocupacional en los ámbitos identificados como potenciales nichos de empleo (medio ambiente, servicios, cultura…). Contemplar cuotas de acceso a dichos itinerarios de formación e inserción para colectivos vulnerables, con especial atención a mujeres víctimas de violencia de género.

Impulsar un programa de educación para la ciudadanía global (ECG) cuyo diseño sea participado. Trataría de aunar diferentes espacios y políticas ciudadanas desde la educación formal y no formal, interconectando la realidad local y global a través de procesos participativos, con especial hincapié en cuestiones de Derechos Humanos y Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), coherencia política o compra pública ética.

Revisar los programas municipales de Cooperación para el Desarrollo en cuanto a calidad, orientación, objetivos y eficacia en colaboración con las ONGD, el Observatorio de Cooperación de la Universidad, profesionales del sector y en coordinación con otras administraciones, revisando el presupuesto asignado.

Impulsar una campaña de promoción de la cultura gitana, y en su caso otras etnias, en colaboración con entidades sociales, con objeto de difundir sus valores, favorecer su inclusión social, evitar estereotipos y prevenir actitudes racistas hacia esta etnia.

Afianzar programas de prevención del absentismo escolar, en coordinación con colectivos y asociaciones donde más identificado está este problema, familias y centros escolares para favorecer la búsqueda conjunta de estrategias.

1.3.3. Por la convivencia responsable y la protección animal

Los animales que viven en la ciudad son seres vivos con los que compartimos espacio, y lejos de ser objetos, son sujetos de derechos que hay que incorporar a la actividad municipal. Porque una ciudad buena para los animales, es una ciudad buena para las personas.

Ampliar el horario del centro de protección animal, impulsando las adopciones responsables, la integración del voluntariado y la esterilización obligatoria como medida para prevenir abandonos.

Consolidación y mejora del protocolo CES (captura- esterilización- y suelta), un plan integral de gestión de colonias felinas respetuoso con el medio ambiente y con los felinos, que está favoreciendo la aceptación vecinal, la limpieza y la exclusión de actos vandálicos.

Renovar el compromiso de la no utilización ni exhibición de animales en desfiles, cabalgatas y mercados, ni subvencionar con fondos públicos los eventos taurinos, en el que se instará además a dar cumplimiento a las observaciones finales del comité de los derechos del niño.

Estudiar la adecuación de líneas de transporte para el mejor acceso de la ciudadanía a las instalaciones del centro de protección animal. Así como la adaptación de líneas del transporte público para la opción de viaje con animales de familia, fomentando y ampliando la campaña "Aquí sí te acompaño" y extendiéndola a los centros cívicos y el resto de dependencias municipales.

Estudiar junto a la Junta de Castilla y León la posibilidad de limitar los efectos de la práctica cinegética en el término municipal de Valladolid, atendiendo a la seguridad ciudadana, y a la correcta gestión de la fauna local.

Creación de una patrulla de policía local especializada y formada en protección animal y protección del medio ambiente.

Puesta en marcha de campañas de educación para la empatía con los animales en los centros escolares, así como de informativas y de concienciación respecto a la convivencia responsable, que favorezcan la obligación de identificación, la esterilización de los animales, las adopciones responsable y el cuidado y respeto a los animales.

2. Una ciudad con futuro

Valladolid tiene ante sí importantes retos. Como evitar que la gente, especialmente la más joven, tenga que marcharse por falta de trabajo. O resolver su coordinación con los municipios del entorno, con quienes compartimos cada vez más cosas. También nos toca pensar cuánto podemos aportar para afrontar nuestra parte de los grandes desafíos medioambientales que afectan a todo el planeta. Y cómo dinamizar la economía local de forma justa, digna y sostenible o de qué forma reequilibrar la situación de los distintos barrios de la ciudad. En este apartado planteamos algunos proyectos que apuntan en la dirección adecuada para abordar estas cuestiones.

2.1. Una ciudad consciente de los límites del planeta

Los problemas ambientales son, sin lugar a dudas, el mayor desafío civilizatorio al que hemos de dar respuesta. Ponen en cuestión la viabilidad de la propia existencia de las generaciones futuras, si no se recuperan de forma urgente equilibrios que la acción humana ha roto de forma especialmente agravada en las últimas décadas. Las ciudades tienen una gran responsabilidad en ello, y actuar al respecto es sin duda una obligación.

2.1.1. Cambio estructural hacia una movilidad amable

Un municipalismo ecologista no es una opción ideológica. Es un imperativo. El agotamiento de recursos hará inviable, dentro de apenas un par décadas, lo que hoy nos parece cotidiano, y comenzamos a atisbar ya serios problemas como el de la contaminación atmosférica. En este sentido, los cambios en la forma de movernos van a ser determinantes para construir una ciudad en la que los hábitos de vida sostenible estén incorporados de manera estructural.

Crear aparcamientos disuasorios en las denominadas “puertas de la ciudad” comenzando por el que se encuentra junto al Estadio José Zorrilla, para facilitar el estacionamiento a las personas que vienen a trabajar a la ciudad, con una adecuada conexión con transporte público evitando así el acceso al centro del tráfico privado.

Evitar la creación de nuevos aparcamientos rotatorios en el centro urbano y en áreas congestionadas. Prever y facilitar nuevos aparcamientos de residentes en los barrios.

Realizar un estudio sobre las concesiones para aparcamientos subterráneos en el centro de la ciudad, para valorar la viabilidad de sustituir las plazas de rotación por plazas para residentes y personas que trabajan en la zona.

Dotar de un fuerte impulso al transporte público, con un incremento progresivo de la transferencia anual del Ayuntamiento a AUVASA, desde los 15 actuales hasta llegar a 20 millones de euros al año.

Aumentar la plantilla de AUVASA a fin de mejorar las condiciones laborales del personal y las del servicio que ofrece.

Crear carriles bus exclusivos en vías con más de un carril por sentido.

Incrementar la frecuencias en las líneas, especialmente en aquellas con mayor demanda y/o peor conexión y que faciliten la accesibilidad de las áreas de salud a sus centros de referencia.

Incrementar la dotación de autobuses de bajas emisiones, especialmente de las líneas que atraviesan el centro de la ciudad y en zonas con índices de contaminación más elevados.

Extender la gratuidad del autobús para menores de 16 años.

Desarrollar una aplicación móvil que permita tanto la recarga del abono a través de la tarjeta de servicios ciudadanos, como la cancelación del título de transporte.

Estudiar la sustitución de las canceladoras dentro de cada autobús por sistemas de pago en la parada o a través de aplicación móvil, para acceder al autobús por todas las puertas y disminuir el tiempo de parada.

Estudiar la implantación del servicio de paradas a demanda en el autobús nocturno para mejorar la seguridad de sus usuarias.

Estudiar la posibilidad de modificar el objeto social de AUVASA para convertirla en una entidad que englobe la planificación conjunta de la movilidad en Valladolid: Valladolid Movilidad Sostenible (VAMOS).

Redactar una nueva ordenanza de movilidad en Valladolid, que contemple todas las opciones de movilidad, incluidas las más novedosas (p.ej. patín eléctrico), previo debate ciudadano, que priorice la sostenibilidad y el uso equitativo del espacio público.

Mapear los puntos negros de riesgo en movilidad para los distintos medios (bicicleta, peatón, moto, coche, etc.), con apertura de una amplia consulta pública, para planificar la actuación sobre los mismos.

Estudiar la puesta en marcha de fórmulas de coche compartido (“car sharing”) de bajas emisiones para usos puntuales.

Mejorar y ampliar la red de movilidad ciclista, que permita una completa conexión entre barrios y con el centro de la ciudad. Partiendo de lo existente en la actualidad, se completarían itinerarios priorizando: (1) Carriles bici con plataforma propia segregada en las vías colectoras y con varios sentidos en cada carril; (2) Ciclocarriles y/o reducción a zona 30 en vías de un único carril por sentido; (3) Sendas ciclables en parques o en espacios peatonales amplios.

Gestión pública directa de VallaBici desde la finalización del contrato de concesión (2023). Hasta entonces, estudio con la concesionaria de posibilidades de mejora del servicio, partiendo de la experiencia de las personas usuarias.

Impulsar la movilidad peatonal mediante acciones técnicas y urbanísticas que refuercen la idea de prioridad en el tráfico y en el espacio público.

Revisar las frecuencias de paso en los semáforos para dar más tiempo a peatones en puntos críticos.

Establecer de forma progresiva pasos peatonales al nivel de la calzada, así como revisar cruces para facilitar la continuidad de trayectos peatonales.

Ampliar de forma progresiva de espacios peatonalizados en barrios, para mejorar el uso del espacio público y generar núcleos de centralidad.

Conectar y ampliar paseos urbanos para fomentar la movilidad peatonal.

Ampliar la experiencia de caminos escolares seguros.

2.1.2. Avanzando hacia una descarbonización de la demanda energética

El reto del cambio climático apela, de manera directa, a las ciudades, sumideros donde se consume el 67% de la energía a nivel mundial. El horizonte de la lucha contra el cambio climático plantea, para la Unión Europea, una reducción del 40% de las emisiones de efecto invernadero en 2030, y en este contexto las políticas energéticas municipales tienen un amplio margen de actuación.

En consonancia con lo apuntado en otros apartados de este programa en relación a la movilidad y la protección de la salud, este programa propone iniciar en los próximos cuatro años la transición hacia un horizonte de descarbonización de la actividad económica, donde la actuación de la administración local debe atenerse a los principios de ejemplaridad e innovación.

Elaborar un mapa de recursos energéticos del término municipal de Valladolid, incluyendo potencial eólico, fotovoltaico y geotérmico, como paso previo para establecer un plan de incremento de la generación renovable municipal, pero también para estimular su aprovechamiento por el resto de la ciudadanía.

Aumentar la potencia renovable instalada en dependencias municipales para reducir progresivamente las emisiones de gases de efecto invernadero de la actividad municipal.

Continuar con el programa de sustitución de luminarias municipales (en edificios municipales o iluminación pública) por sistemas de bajo consumo, apostando por el control de intensidad y eficacia adaptada a cada necesidad. Además, se profundizará en la incorporación de medidas de eficiencia y ahorro energético en todas las dependencias municipales.

Continuar con los programas de microeficiencia energética en las campañas de ayudas a la rehabilitación de edificios, según la priorización que establezca el Plan de Vivienda.

Poner en relación las instalaciones de generación fotovoltaica municipal a programas de ‘pobreza energética’ a través de modelos de autoconsumo compartido con las personas vulnerables que reciben apoyo económico de la administración local para sus suministros básicos.

Crear un servicio municipal de asesoramiento y formación energética, especialmente dirigido a comunidades, vecinos y vecinas, para mejorar su eficiencia energética, que facilite la incorporación de instalaciones de autoconsumo compartido y elaboración de programas de mejora energética en el parque municipal de viviendas sociales.

Incorporar criterios de emisiones tendentes a cero en las nuevas edificaciones municipales y en los programas de regeneración urbana y rehabilitación energética; se promoverán en las nuevas urbanizaciones los sistemas centralizados de calor a través de “redes de distrito de fuentes renovables”, y se facilitará la conexión a las ya existentes.

Puesta en marcha de una Comunidad Energética Local, figura reconocida por el Consejo de Europa que, en colaboración con actores locales que trabajan por un nuevo modelo energético, permita avanzar en la agregación de la demanda, suministro, generación, almacenamiento energético y la prestación de servicios energéticos.

Aplicar de criterios de economía social en la adjudicación de contratos de suministro eléctrico municipal, asegurando el abastecimiento energético 100% renovable y aplicando la división en lotes para posibilitar el acceso de pequeñas comercializadoras locales y de economía social. Así mismo, se estudiarán otras fórmulas para la compra directa de energía eléctrica y/o la creación de una empresa pública comercializadora.

2.1.3. Hacia una gestión eficiente de los recursos

El uso eficiente y responsable de recursos como el agua o la disminución drástica de los residuos que se generan y la mejora de las tasas de recuperación, son objetivos irrenunciables para una ciudad que pretenda ser corresponsable del reto de la sostenibilidad con el resto del Planeta.

Estudiar la viabilidad de la implantación de un sistema de recogida de residuos “puerta a puerta” que contemple, además, un sistema de pago por generación a fin de mejorar los porcentajes de recogida selectiva.

Ampliar la dotación de vehiculos de bajas emisiones para la recogida de residuos con veinte nuevas unidades.

Reorganizar las rutas para una recogida más eficiente de las distintas fracciones de residuos.

Poner en marcha una campaña municipal para la reducción drástica del uso de bolsas y envoltorios de plástico, también en las actividades desarrolladas desde el Ayuntamiento, minimizando su uso y generación.

Instalar sistemas de retorno de envases en mercados y comercios, a través de convenios de colaboración con sus titulares.

Poner en marcha un sistema de recogida separativa de la fracción textil, planteando la posibilidad de acogerse a contrato reservado.

Estudiar la municipalización de la recogida separativa de papel y cartón y el mantenimiento de los contenedores soterrados.

Integrar al Ayuntamiento de Valladolid en el Consorcio Provincial de Medio Ambiente, la Mancomunidad de Interés General o ente supramunicipal creado al efecto, para abordar desde allí la viabilidad de fórmulas de gestión que mejoren la recogida separativa, apostando por la gestión directa provincial del Centro de Tratamiento de Residuos (CTR).

Promover el compostaje comunitario por barrios y el uso del compost resultante en las áreas verdes del entorno, huertos urbanos y agricultura periurbana.

Mantener y mejorar la página web de AquaVall, para continuar siendo referente en transparencia e información a la ciudadanía desde que se produjo la municipalización del ciclo integral del Agua llevada a cabo en 2017.

Fomentar un uso sostenible del agua con un estudio de tarificación con incentivos por ahorro –diferenciando los usos de primera necesidad del resto- y campañas de sensibilización y educación ambiental.

Contribuir al desarrollo sostenible para fomentar el consumo del agua del grifo y reducir la utilización de los plásticos de un solo uso. Difundiendo la relación del agua con los hábitos saludables.

Contribuir desde la entidad pública AquaVall a la consecución con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Establecer sistemas separativos de recogida de pluviales en las actuaciones de urbanización, cuando la proximidad de un cauce permita evacuar directamente el agua de lluvia. Previsión de depósitos que permitan almacenar estas aguas para la limpieza viaria y el riego de parques y jardines.

Incremento del número de fuentes de agua potable distribuidas por la ciudad y las mantendremos en buen estado de funcionamiento.

Seguir mejorando el ciclo integral del agua mediante un plan anual de inversiones.

Solicitar la incorporación del Ayuntamiento de Valladolid a los órganos de gobierno de la Confederación Hidrográfica del Duero.

En concordancia con las medidas de movilidad, se planteará una Estrategia Integral de Prevención del Ruido y Calidad del Aire, tomando como base el Plan de Acción Contra el Ruido y el Plan de Emergencia de la Contaminación. Se realizará un Plan de Calidad del Aire municipal, instando a la Junta de Castilla y León a que realice su propio plan, como establece la legislación, con el fin de coordinar acciones.

Se intentará reducir o minimizar la contaminación lumínica. Contando con la posible colaboración del Grupo Universitario de Astronomía, atendiendo a la emisión de luz en intensidad, direcciones, horarios o rangos espectrales innecesarios para la realización de las actividades previstas en la zona de que se trate.

2.2. Una ciudad con una economía local fuerte y justa

La economía de Valladolid tiene una enorme dependencia de sectores como el de la automoción, y desde hace años sufre un éxodo de población joven por falta de posibilidades laborales. Creemos que, sin renunciar a las posibilidades de generación de empleo por la implantación de grandes empresas, dando facilidades para su implantación y articulando estrategias de colaboración con los municipios del alfoz, el modelo que debe impulsarse desde lo público es, fundamentalmente, el de la pequeña y mediana escala de apoyo a los recursos endógenos. Hacer crecer una economía que sea menos dependiente de los vaivenes de lo macroeconómico, que genere puestos de trabajo con mayor estabilidad y calidad y que reduzca los costes ambientales frente a las grandes cadenas de distribución. Además de las acciones ya apuntadas relacionadas con la construcción y rehabilitación de vivienda que tendrán un enorme impacto en este sector productivo, el comercio de proximidad, las pequeñas y medianas empresas y la economía social deben jugar un papel fundamental que debe ser impulsado desde lo público.

2.2.1. Actuaciones de turismo

Apostamos por un turismo sostenible, que atienda a varios objetivos: planificado, integrado, abierto a su territorio, dimensionado, participativo y duradero, basado en una gestión eficaz de los recursos turísticos locales que integre la capacidad de desarrollo económico y el respeto a los valores ambientales, sociales y culturales de nuestro territorio. Por responsabilidad, la política turística se abordará en relación con el área económica y no la cultural.

Renovar el Plan Estratégico de Turismo con ejes que conecten con el área deportiva, cultural y medioambiental del Ayuntamiento a través de las concejalías correspondientes. Este Plan debe contemplar diferentes tipos de públicos en función de edad y de período de estancia, y también en función de la distancia, orientando una parte al turismo cultural de la ciudad y el alfoz. Para ello, se revisarán las actuaciones actuales y se ampliarán y renovarán los servicios de Valladolid Card incluyendo cuestiones de transporte, etc.

Poner en valor el patrimonio cultural, natural y gastronómico de Valladolid, no solo como símbolo de la ciudad, también como trabajo interno de conocimiento de la misma a través de una mayor difusión en exposiciones, visitas guiadas teatralizadas y no teatralizadas, circuitos culturales y ecológicos estables que pongan en valor dicho patrimonio (Canal de Castilla, Valladolid Siglo de Oro, Literatura, Patrimonio Industrial, Esgueva, Fuente el Sol…). Específicamente se desarrollará turísticamente el eje desde la Casa del Sol hasta el Palacio de la Ribera, a través de Cadenas de San Gregorio, Plaza de San Pablo, Palacio Real, San Quirce y las Catalinas y se promoverá la visita a las bóvedas del Esgueva en San Benito como parte de la protección del viejo recorrido del Esgueva.

Crear un albergue juvenil en el centro urbano, integrado en la Red de Alojamientos Juveniles, para facilitar opciones de turismo joven asequible y sostenible.

Trabajar en el posicionamiento de Valladolid como destino de aprendizaje del castellano.

Impulsar la Feria de Valladolid como centro de congresos.

Reforzar el impacto socioeconómico que los eventos deportivos tienen sobre el sector turístico de la ciudad mediante el diseño de actuaciones en colaboración con él.

Reforzar el servicio de información y guía de la ciudad para la fidelización de visitantes y turistas, valorando también para ello un aumento o renovación completa de los centros de recursos turísticos y puntos de información turística.

Demandar a la Junta de Castilla y León una regulación que permita las visitas turísticas y culturales sin ánimo de lucro.

2.2.2. Atracción de inversiones y empleo

Facilitar las condiciones para el emprendimiento es papel de una administración local para generar empleo y actividad económica; y en este sentido apostaremos por proveer de estabilidad, dotar de recursos y abundar en la capacitación.

Estudiar la viabilidad para la rehabilitación de edificios propiedad de administraciones para destinarlos a usos dotacionales, situados en zonas centrales de la ciudad y en barrios donde la demanda pueda ser mayor.

Propuesta de organizar la posible disposición de suelos y edificios públicos en desuso para la implantación de nuevas actividades de todo tipo. Con condiciones sobre tamaño, características del empleo, etc. Para ello, se llevará a cabo un estudio del patrimonio de suelo y su uso previsible a corto y medio plazo, especificando parcelas disponibles. Se analizarán también los mecanismos disponibles para ponerlo a disposición de empresas o asociaciones y entidades para la creación de empleo.

Impulsar el Plan de Empleo Local, articulándolo en torno a tres ejes:

1. Inserción laboral según el tipo de destinatario, mediante planes de formación, talleres participativos, becas de formación práctica y remunerada para jóvenes y recualificación de trabajadoras/es en diferentes sectores.

2. Fomento del empleo de calidad mediante la contratación pública directa o indirecta, cofinanciada con fondos municipales y de otras administraciones.

3. Apoyo al desarrollo empresarial, con especial énfasis en el tejido cooperativista y PYMES, facilitando la creación de empresas y el acceso al crédito a través de FONDESVA.

2.3. Una ciudad equilibrada y en equilibrio con el entorno

La equidad en una ciudad se define, entre otras, con una política urbanística que corrija desequilibrios y favorezca la vertebración. Para ello, definiremos una serie de medidas urbanísticas que trabajen en reequilibrar la ciudad y que también ayuden a mejorar la relación con nuestro entorno metropolitano.

2.3.1. Una ciudad equilibrada y activa

El nuevo Plan General de Ordenación Urbana es el documento básico que organiza el equilibro urbano. Elaborado después de varios años de debate social, aportación de cientos de personas y entidades, es quien dirigirá las intervenciones urbanísticas municipales en esta legislatura.

Preparar un libro resumen del Plan General de Ordenación Urbana para su divulgación.

Organización, a efectos territoriales, de 10 distritos en la ciudad que permitan una buena distribución de las actuaciones urbanísticas. Diez zonas, cada una de ellas con una población más o menos equivalente (entre 20 y 40.000 habitantes cada una), y diseñadas con lógica territorial.

Elaboración de un plan de obras general para toda la ciudad para los próximos 4 años que se detallará en un plan de obras específico para cada uno de los 10 distritos. En este plan se incluirán las demandas vecinales, las obras procedentes de presupuestos participativos, etc.

Completar el proyecto de la Ciudad de la Justicia y el entorno de la Plaza de Palacio como espacio predominantemente cultural y administrativo. El objetivo es reactivar la zona de San Pablo, aprovechando sus potencialidades. Recuperar para uso civil uno de los principales elementos de la historia de la ciudad, el Palacio Real, defendiendo el buen uso de los edificios protegidos. Consiste en dotar de nuevos usos el Palacio Real (usos de centralidad), mayor intensidad de uso en la Plaza de San Pablo, Campus de la Justicia, y todo ello relacionado con Cadenas de San Gregorio y el Museo, y con Las Brígidas.

Promover el uso de los antiguos edificios de Hacienda y de la Seguridad Social de la Calle Gamazo, así como de los demás edificios del centro actualmente en desuso.

Impulsar una Estrategia del este con el desarrollo del proyecto de integración ferroviaria, y vinculado al objetivo de paliar el déficit histórico de inversiones a través de actuaciones urbanísticas, sociales y medioambientales, para retejer la ciudad en este ámbito. Relacionado con el proyecto de integración ferroviaria, se plantea como pieza separada la construcción de los tres barrios ferroviarios que se definen en el Plan Rogers: Talleres, Ariza y Argales cuidando el carácter de los edificios que en estos ámbitos vayan a construirse para evitar romper la escala tradicional de la ciudad. La potenciación de la zona este se completará con la actuación en los cuarteles de San Isidro, a través de las negociaciones con el Ministerio de Defensa y de acuerdo con las asociaciones vecinales de Pajarillos, Buenos Aires y San Isidro. En el nordeste actuar también en Los Santos 2. En la Gran Florida o Los Girasoles se propondrá un proyecto urbanístico de ecología urbana. Además estarían las actuaciones en el 29 de octubre y Viudas-JA.

Seguir impulsando el desarrollo de la plataforma agroalimentaria y logística de Valladolid a través de su ordenación para la creación de empleo. Se vincula al aprovechamiento de las instalaciones de Adif en el ámbito de los nuevos talleres, y hacer uso de las infraestructuras de polígonos industriales existentes en la ciudad y municipios de alrededor. La Plataforma ha de fomentar y potenciar la especialización agroalimentaria, buscando la atracción tanto de la gran industria agroalimentaria como de la pequeña y mediana empresa, integrada tanto en el sector principal, como su clúster o en otros complementarios.

Impulsar y controlar los nuevos sectores residenciales. Evitando la competición sin medida, el Ayuntamiento actuará como mediadores del desarrollo para adecuar su ritmo de crecimiento al de las necesidades urbanas. Debe evitarse también la existencia de suelos “ociosos” en el interior de la mancha urbana, como se encuentran actualmente, por ejemplo, los de Cuarteles y parte de la Ciudad de la Comunicación (en la zona centro-sur de la ciudad), Zambrana (al Este); así como otros sectores urbanizables sin concluir (parte de los Santos-Pilarica 1, al Norte; o El Peral, al Sur).

Poner en marcha otras medidas de planeamiento y gestión, como la conveniencia de intentar modificar las áreas comerciales previstas en los suelos urbanizables; Implantar áreas funcionales en los sectores para permitir un desarrollo más pautado; Modificar el sistema de actuación, cuando corresponda (como en La Florida); Redacción de instrumentos de planeamiento en los sectores prioritarios para el Ayuntamiento; Modificación de planes parciales (Los Santos 2); Resolver el planeamiento de Fuente Berrocal, Doctrinos, Santa Ana o La Cumbre facilitando su incorporación a la trama urbana regular Dar una respuesta adecuada a los problemas surgidos en los espacios privados de uso público, con un protocolo que permita actuar en el mantenimiento en determinadas situaciones. Garantizar el carácter público de otros sectores, como Las Raposas (en colaboración con Sepes).

Llevar a cabo una propuesta de “interurbanización” en Los Santos 2.

Resolver otras piezas singulares del espacio urbano o los problemas específicos de algunas áreas, que aunque estén ordenadas en el planeamiento precisan un esfuerzo de gestión específico también. Así, por ejemplo, las zonas de Cáritas, Seminario, ámbitos afectados por vías pecuarias, la Serrería de la Victoria, las de Fundación Personas, la UA 27 de Barrio España (pendientes de la urbanización y gestión de recursos), La Cerámica, Rincón de Esgueva, Duque de Lerma, etc.

Redacción de un plan de cesión de locales para uso de distintas asociaciones o entidades.

Revisión del estado y propuesta de actuación (conforme lo permita el presupuesto) de las Catalinas, el local de las Francesas, la Azucarera (y edificios anejos), el estadio José Zorrilla, antigua hípica, las antiguas Galerías López Gómez, local de VAV, el Círculo Campestre, aparte de las obras en colegios, centros cívicos y de mayores, escuelas infantiles, etc. Previsión de obras (o concluir las que están en curso) en el Centro de mayores de Parquesol, Consultorio de las Flores y Frontón, Espacio Joven Norte, Colegio Santiago López, etc. Demoliciones del edificio PAU Santa Ana y naves del depósito de coches. Obras en instalaciones (como el viejo Kiosko del Caño Argales).

Seguimiento de la actividad urbanística de los grandes propietarios. Es fundamental tener ordenada la información sobre el proceder urbanístico de los grandes propietarios inmobiliarios y grandes promotores, tanto públicos como privados.

2.3.2. Una ciudad en equilibrio con su entorno metropolitano

Con los municipios de nuestro entorno nos unen demasiadas cosas como para no abordar la necesaria coordinación en determinadas políticas. Para ello, durante los próximos cuatro años trabajaremos intensamente en definir con nuestros vecinos del alfoz alrededor de la Mancomunidad de Interés General.

Establecer políticas territoriales supraurbanas (infraestructuras, áreas de desarrollo, industria, centros económicos, etc.) en colaboración con los municipios del entorno de la ciudad. Se pretende el equilibrio y la cooperación frente a la competencia. De ahí que se plantee, por de pronto, el autocontrol en las clasificaciones de suelos, el mejor aprovechamiento conjunto de recursos, las protecciones de suelos y paisajes. Y constituir un consorcio para desarrollar el “racimo” de enclaves industriales vinculados al polígono o plataforma agroalimentaria y logística. También acuerdos para la promoción del turismo, etc. Y todo ello en el marco de la Mancomunidad de Interés General con los municipios del alfoz como embrión para avanzar hacia una verdadera área metropolitana con gestión compartida de los asuntos que nos afectan como el ya apuntado de la gestión de residuos.

Prioridad a la mejora del transporte público metropolitano, exigiendo la ampliación de fondos desde la Junta de Castilla y León. Ofrecimiento al resto de municipios de la Mancomunidad de Interés General de desarrollo conjunto de iniciativas promovidas por el Ayuntamiento, como el “Anillo Verde”, la estrategia alimentaria y otras. Exigencia a la Junta de Castilla y León de elaboración de un plan de calidad del aire que facilite la cooperación ante episodios de contaminación y la efectividad de las medidas que se vayan a tomar.

3. Una ciudad radicalmente democrática

Una ciudad radicalmente democrática. Transparente y accesible. Que se preocupa en facilitar escenarios para la co-responsabilidad en la gestión de lo común, en la que la ciudadanía asuma un papel más participativo y la administración ceda espacios de poder para ello. Una sociedad más organizada en la movilización de sus intereses, más incidente en la transformación de las políticas públicas, pero también más consciente de las limitaciones que la administración tiene en el abordaje de conflictos socio-políticos y de la labor de mediación entre la diversidad que supone cualquier forma de gobierno.

3.1. Una ciudad que habla

La participación social es el aliento que da vida a la ciudad, que hace vivas a sus calles y plazas. Porque la participación en abstracto no existe, sino que se encarna en lo que nos rodea, en las aceras, los bancos, los árboles o las papeleras. Pero la participación transformadora, la que logra cambiar positivamente la ciudad a partir del impulso de la ciudadanía, necesita para florecer de esfuerzos y recursos, y la administración local tiene un papel central en ello. No para tutelar ni para dirigir la participación ciudadana sino para, simplemente, facilitarla y dotarla de los medios que necesita.

3.1.1. Más espacios para la participación

El eje central de nuestra propuesta para los próximos cuatro años es dotar de los recursos necesarios para facilitar la implicación ciudadana en el devenir de su ciudad.

Puesta en marcha del Espacio Joven de la Zona Norte con actividades y servicios que faciliten la emancipación juvenil, la formación, el ocio saludable o el acceso a la cultura. Refuerzo de la actividad del espacio Joven del “antiguo matadero” Habilitación de otros espacios para jóvenes a partir de la recuperación de edificios en desuso así como la promoción de aulas juveniles en Centros cívicos y Centros de iniciativas ciudadanas que permitan dotar de infraestructuras para ellos en las zonas este y oeste de la ciudad.

Incorporación, en los nuevos equipamientos culturales previstos en este programa, modelos de gobernanza horizontal y ciudadana, y que se apoyen en una más intensa interacción social entre creadores, creadores y visitantes, etc.

Habilitación del espacio público para la participación ciudadana: se crearán en varias plazas de la ciudad, con dotaciones espaciales, a modo de anfiteatros que faciliten el encuentro e intercambio ciudadano, así como programas que doten de vida comunitaria a estos espacios. Se tratará, de esta manera, de crear una constelación de "ágoras", de plazas vivas y abiertas que promuevan la interacción social y la construcción colaborativa de nuevas realidades.

Facilitar espacios municipales para la difusión de las informaciones de las asociaciones y colectivos sociales: espacio propio en la web municipal, espacios en los centros cívicos, pantallas luminosas informativas, paneles informativos en la calle, etc.

Construcción y habilitación de parques y espacios al aire libre para el ocio saludable de jóvenes y adolescentes.

Potenciar los puntos de información y orientación laboral juvenil en los centros municipales, mediante gestión directa o en colaboración con organizaciones sociales.

Estudio de necesidades y diseño participativo con niños y niñas de nuevas dotaciones de parques infantiles, que garanticen su presencia en todas las áreas de la ciudad. Se pretende generar así una red de espacios lúdicos infantiles que cuenten, además, con zonas cubiertas y facilitar su uso en épocas invernales y/o lluviosas. A esta red se sumaría la creación de una gran infraestructura de ocio infantil, cuya ubicación tendría por objeto reequilibrar los barrios más infradotados y bascular así la atracción y movimiento de población de otras zonas de la ciudad a un espacio que fomente la mixtura y la diversidad.

Caminar con los ojos de la Infancia. Ampliación de los cauces de participación de la infancia en el diseño de la ciudad, con especial atención a la movilidad, la seguridad y la autonomía.

3.1.2. Nuevos mecanismos de participación

Pero las dotaciones y recursos sin instrumentos que les den uso, tienen poco sentido. Por eso, crearemos nuevas fórmulas de participación que aumenten la capacidad de incidencia de la ciudadanía en la vida de la ciudad. Y paralelamente, reformularemos las cuestiones organizativas internas de la administración local para promover una relación más horizontal y dialógica entre administración y personas administradas.

Aprobación de un reglamento de participación ciudadana, independiente del reglamento orgánico del ayuntamiento, que sirva para regular y promover la participación ciudadana plena en la vida municipal. Entre otros aspectos, este reglamento contemplará la propuesta de consultas populares de carácter decisorio y también incorporará el Reglamento de Presupuestos Participativos, que se actualizará atendiendo a las demandas de los y las participantes en los procesos llevados a cabo, como la incorporación de Proyectos de Ciudad y la posibilidad de ejercer el voto presencial.

Revisión de los reglamentos de funcionamiento de los Consejos Asesores, de los Patronatos de las Fundaciones Municipales y de los reglamentos de funcionamiento de los centros cívicos para mejorar la incidencia de las organizaciones sociales en su gestión y funcionamiento.

Elaboración de un plan de fomento de la participación ciudadana que aborde la formación, la asesoría, la información, destinado a la incorporación de procesos horizontales y deliberativos en todos los ámbitos sociales posibles e incorporando la cultura del diálogo y la participación en las tomas de decisiones colectivas.

Puesta en marcha de un Programa de Participación Senior que promueva la implicación de personas mayores en proyectos de ciudad, a través de la Oficina Municipal de Participación Ciudadana.

Continuar con el programa de asambleas vecinales que posibilite el diálogo directo entre el equipo de gobierno y la ciudadanía.

Impulso a los "viveros de proyectos sociales", como espacio de debate y creatividad para la mejora de cada uno de los barrios y del conjunto de la ciudad.

Redacción participada de Planes de Barrio, que planifique de forma ordenada todas las acciones municipales, o propuestas en su caso por la propia ciudadanía, previstas en el barrio temporalizadas, y elaborados de forma cooperativa entre la administración local y la ciudadanía. Sin depender de nuevas estructuras sino apoyándose en el tejido social preexistente, en las nuevas formas de participación, y en los instrumentos ya en funcionamiento a los que se les dotaría de un mayor liderazgo.

Reforzar la participación activa de los vecinos y vecinas mediante el apoyo al asociacionismo (Asociaciones y Federaciones), y promoviendo su protagonismo en espacios de opinión y decisión sobre todos aquellos asuntos que afecten a la ciudadanía.

Facilitar la implicación de la ciudadanía y de las asociaciones a la hora de definir acciones, actividades y programas del propio Ayuntamiento.

Reconocimiento y apoyo al tejido asociativo de Valladolid con un aumento de las líneas de apoyo a los colectivos sociales que refuercen la participación social y el empoderamiento ciudadano, así como la creación de un premio que reconozca la labor de colectivos y personas por el bien común.

Potenciar una política de hermanamientos vinculada a la participación social y a la solidaridad con ciudades en las que existan realidades relacionadas con el empobrecimiento y/o los conflictos sociales y bélicos, con el fin de hacer visibles estas situaciones y promover el apoyo internacional para la resolución de las mismas.

Desarrollar campañas de sensibilización con los comportamientos cívicos que contribuyan al respeto por el entorno y por la convivencia (Limpieza, ruidos, contaminación, movilidad…). Definir e implementar este tipo de acciones de la mano del movimiento asociativo vecinal.

Incorporar la participación de los jóvenes en el diseño y consolidación de los programas de ocio saludable (Vallatarde y Vallanoche) como alternativa para adolescentes y jóvenes, ampliando la oferta (en propuestas y extensión), la perspectiva educativa y la localización (descentralizadas a todos los barrios de la ciudad).

Contemplar en el diseño y ejecución de todos los programas municipales (ocio, educación, cultura, deporte, columpios, parques…) la inclusividad de la diversidad funcional, de manera que se pueda garantizar la igualdad de oportunidades en el disfrute y participación de las mismas.

Reforzar la participación activa de la juventud mediante el apoyo al asociacionismo (Asociaciones y Consejo de la Juventud) y a las formas de participación informal en diferentes ámbitos de la vida de la juventud. Promover espacios de opinión y decisión sobre todos aquellos asuntos que afecten a la juventud. Facilitar la implicación juvenil a la hora de definir acciones, actividades y programas del propio Ayuntamiento.

Adaptar la Escuela de Formación y Tiempo Libre del Ayuntamiento a las necesidades de capacitación de las asociaciones y de los propios jóvenes.

Promoción de Jóvenes Creadores, mediante la organización de certámenes, concursos, exposiciones, proyecciones, de todas las disciplinas artísticas (música, teatro, literatura, cómic, artes plásticas, vídeo-arte, performance…) que, aprovechando la red de ‘contenedores culturales’ descentralizada, promueva el intercambio de experiencias entre barrios de la ciudad y facilite la autogestión.

3.2. Valladolid pública

Una administración de la ciudadanía, un Ayuntamiento volcado en ofrecer los servicios públicos que reclaman y merecen sus vecinos y vecinas, desde la transparencia y la calidad. Esa es la meta del programa ‘Valladolid pública’, que plantea una mejora de los servicios, un mejor aprovechamiento del papel que juega la administración en la ciudad y una política fiscal más distributiva.

3.2.1. Una administración para la mejor gestión de lo público

El programa ‘Valladolid pública’ quiere profundizar en una administración municipal cercana, más en manos de la ciudadanía, que mejore sus mecanismos de coordinación y utilice su capacidad de contratación como instrumento de mejora de las condiciones de la actividad económica.

Estudiar la cartera de servicios públicos municipales de los que provee en la actualidad el Ayuntamiento de Valladolid para analizar las posibilidades de su posible (re)municipalización.

Asegurar la laicidad de los servicios municipales en general, y de los funerarios en particular.

Garantizar el absoluto cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica en Valladolid, desarrollando actuaciones encaminadas al conocimiento de los hechos, la justicia y la reparación, así como a su divulgación en la sociedad.

Utilizar la capacidad de contratación para la incorporación de criterios sociales y ambientales a la actividad económica, a través de cláusulas de contratación pública sostenible y social, que aseguren las mejores condiciones posibles de los trabajadores o la reserva de contratos y el alineamiento de la compra pública con la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Perfeccionamiento de las medidas de seguimiento y control tendentes a asegurar el integral cumplimiento de las obligaciones socio-laborales de las entidades adjudicatarias de contratas municipales respecto a su personal, suministradores y subcontratistas, buscando la paulatina equiparación laboral con el personal municipal semejante.

Renovación de la plantilla de las y los empleados públicos mediante la apertura de procesos de contratación para puestos vacantes y procesos de consolidación para el personal interino.

Creación de “comisiones interconcejalías” que mejoren la coordinación de los servicios municipales para el abordaje de determinados asuntos de la administración local.

Continuar con el funcionamiento de la comisión de seguimiento y control de la contratación, cuya presidencia seguirá recayendo en un concejal de los grupos de la oposición determinado por el Pleno para mantener la máxima pulcritud y transparencia de la misma.

Promoción del compromiso de contar con una agenda pública por parte de todos las y los representantes públicos, sean del equipo de gobierno o de la oposición.

3.2.2. Fiscalidad municipal

La política fiscal es el reflejo de la visión que una opción política tiene del papel de la administración local. Por eso apostamos por una política fiscal justa y redistributiva, perfeccionando los mecanismos para una equitativa distribución de la carga tributaria de manera que se consiga una efectiva solidaridad fiscal.

Profundizar en una política impositiva que incida en la justicia distributiva. Para ello se creará una comisión político técnica para el estudio general de la fiscalidad municipal que analizando el margen de maniobra exacto de que dispone el Ayuntamiento, permita un reparto equitativo de la carga tributaria.

Atendiendo a los usos establecidos en la normativa catastral para la valoración de las construcciones, se profundizará en la aplicación de los distintos tipos de gravámenes a los inmuebles urbanos, quedando excluidos los de carácter residencial.

Se llevarán a cabo medidas tendentes a aliviar la carga fiscal a familias en riesgo de exclusión, a la vez que se establecerán distintos porcentajes de bonificación en función de la clasificación energética de la vivienda.

Se limitará la bonificación de hasta un 95% del Impuesto sobre Actividades Económicas para sujetos pasivos que tributen por cuota municipal y que desarrollen actividades económicas que sean declaradas de especial interés o utilidad municipal por concurrir circunstancias sociales o de fomento del empleo, durante los primeros dos años de actividad.

Se aplicarán distintos porcentajes de bonificación, en función de la renta familiar, al Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras para las obras que favorezcan las condiciones de acceso y habitabilidad de personas con diversidad funcional. Aumentar el actual 55% hasta el máximo legal del 90%. Se aplicarán distintos tipos de gravámenes para suelo urbano consolidado o edificado. Se diferenciará entre nuevos desarrollos urbanos y rehabilitaciones.

3.3. Una Valladolid en clave de mujer

Aunque la perspectiva de género es una mirada que se ha incorporado de forma transversal a este programa en todos sus capítulos, es obligatorio hacer referencia a acciones concretas y medidas que sirvan para resolver, desde la administración local, las inequidades que en cuestión de género persisten en nuestra sociedad.

3.3.1. Una Valladolid en clave de mujer

Apoyar a las iniciativas feministas que surjan de la ciudadanía en general y/o colectivos ya organizados, con especial atención a las vías de diálogo y cogestión ya abiertas.

Poner en marcha las medidas de conciliación necesarias que faciliten la compatibilidad y corresponsabilidad de los cuidados con la actividad laboral.

Dotar al Centro Municipal de Igualdad de una programación estable y coherente, así como de una atención acorde a las necesidades y expectativas de un espacio de tales características, y que contemple un servicio de información y atención en primera instancia a las víctimas de violencia de género en colaboración con las organizaciones sociales y el resto de administraciones (de justicia y policía) y departamentos municipales que trabajan a este respecto.

Evaluar el impacto de género de todas las políticas públicas municipales, empezando por el análisis desde esta perspectiva de los presupuestos municipales.

Puesta a disposición de las bibliotecas públicas de fondos que aseguren la igualdad atendiendo no sólo a esta temática sino promoviendo autoras, y libros con perspectiva de género.

Promover activamente la redacción de una normativa estatal que vele por la dignidad integral de la mujer (en relación al proxenetismo, a los vientres de alquiler, etc.) y asumir las responsabilidades que desde el ámbito competencial municipal se deriven de ella.

Puesta en marcha de programas culturales, educativos, de ocio y tiempo libre que trabajen por la eliminación de los estereotipos de género.

Mejorar la visibilidad de la aportación de las mujeres al avance social, a través de su reconocimiento en nombres de calles o plazas.

El programa en nueve proyectos

Vivienda colaborativa: Un nuevo modelo habitacional para necesidades emergentes en una sociedad del siglo XXI

Queremos apostar decididamente por nuevos modelos de vida, de cuidados y de convivencia. La sociedad se ha transformado en los últimos años y las administraciones han de estar atentas para dar respuesta a dichos cambios. Así, basado en la autonomía personal, las capacidades y la corresponsabilidad surge un nuevo concepto residencial que pretende cubrir no solo el problema de la soledad sobrevenida, sino potenciar las habilidades y saberes compartidos en diferentes momentos del ciclo vital, y dar cobertura de forma corresponsable a las diversas necesidades y/o dependencias.

Con estos objetivos surge hace más de cuarenta años el concepto de ‘vivienda colaborativa’ (o “cohousing”) en ciudades de Dinamarca, Alemania, Holanda, Uruguay o Canadá. Más cerca de nosotros, recientemente han empezado a aflorar estos proyectos en Barcelona, Madrid o Málaga, iniciativas que están sirviendo para mostrar la viabilidad de este tipo de iniciativas como una de las mejores fórmulas de economía social, indispensable para impedir la especulación en torno a uno de los derechos fundamentales como es la vivienda.

Este tipo de viviendas cuentan con alojamientos privados de cada persona u hogar y espacios comunitarios del grupo de promotores. Estos últimos suelen constituir la parte más destacable del proyecto. Es característico de este sistema que, por el papel protagonista del grupo en el diseño y gestión del ámbito residencial, se promueve un elevado sentimiento de comunidad. Y es justamente el carácter cooperativo y sin ánimo de lucro de sus promotores, en los que las viviendas son en general en “cesión de uso” y no en propiedad, lo que hace singulares a estas iniciativas. Singulares y especialmente complejas, porque estas novedosas formas de propiedad chocan con una normativa demasiado rígida y que no contempla suficientemente los beneficios para la sociedad de este tipo de propuestas.

Para la promoción de este tipo de viviendas, que sacan las necesidades habitacionales del mercado y las ponen en manos de sus protagonistas, pondremos en marcha cuatro tipos de medidas:

● Un servicio de asesoramiento técnico público y gratuito a cooperativas para que este tipo de iniciativas tengan acceso ágil a toda la información y tramitación para el desarrollo de su actividad, y estableciendo cauces efectivos de colaboración para apoyar su autogestión sin dejar de cubrir y mejorar las prestaciones administrativas ligadas a la atención a la dependencia. Se pondrá en marcha un verdadero sistema de acompañamiento técnico que permita superar las posibles dificultades que suelen presentarse en este tipo de promociones.

● Un completo programa de divulgación que de a conocer e incentive esta fórmula residencial, para que resulte más fácil la formación de grupos de cooperativistas, al presentar públicamente tanto las ventajas de la vivienda colaborativa como el apoyo público con que contarán.

● Un programa para facilitar suelo público a entidades interesadas en la construcción de viviendas sin ánimo de lucro. Bien mediante concesiones de suelo dotacional, o mediante la venta o alquiler, en condiciones favorables, de suelos municipales. También podría desarrollarse mediante la rehabilitación de edificios existentes. O incluso podría explorarse la fórmula de que sea el propio Ayuntamiento quien actúe de promotor.

● Puesta en marcha de un foro de debate y análisis para estudiar las diferentes fórmulas de viviendas colaborativas, así como las técnicas para avanzar en los proyectos. Un espacio de debate, participado por la administración local y organizaciones sociales, que analice la forma jurídica más adecuada, el impacto en el empleo, modelos de financiación, de gobernanza y convivencia o la incorporación de las técnicas constructivas más adecuadas que incorporen los principios de la bioconstrucción y eficiencia energética.

Plan integral de acción contra la precariedad: Poner la cultura, el deporte al servicio de la inclusión de las personas en situación de vulnerabilidad a través de su participación activa

Tradicionalmente, las necesidades de las personas precarizadas se han abordado desde las áreas de acción social de las administraciones con un sesgo asistencialista. Ello las coloca en una posición de inferioridad respecto a la administración, como meras receptoras de ayudas o programas específicos de atención, de inserción… pero obviando las capacidades que cada una atesora. Pero si cambiamos el enfoque, podemos ver que cada persona en tales circunstancias es un sujeto de plenos derechos y la administración, efectivamente, ha de velar y desarrollar las políticas activas para su cumplimiento. Ahora bien, también son sujetos activos, con sus anhelos, deseos, inquietudes e ilusiones, y la administración debe, desde sus políticas públicas, fomentar su protagonismo, sus capacidades, su participación activa en los itinerarios e iniciativas que permitan alcanzarlos.

El Plan integral de acción contra la precariedad se dirige, con estos principios, a los colectivos en situación de vulnerabilidad y atendiendo a las especificidades de las áreas más vulnerables de la ciudad, en el que a través de acciones desde ámbitos tan diversos como la formación, el asesoramiento y acompañamiento en itinerarios laborales, el arte y la cultura, la educación, el deporte, la intervención sociosanitaria y la participación activa de la población, tanto la que resulte objetivo de dichas políticas, como la que se incorpore a la construcción de redes comunitarias, se pueda hacer frente a los grande retos contemporáneos de las sociedad urbanas. Este plan se desglosará en varios programas que, a su vez, interconectados, actuarán de pilares de toda la política de derechos que se ejecutarán desde la nueva Área de Derechos de Ciudadanía. Ésta contará con el asesoramiento del Observatorio Municipal de Derechos Humanos cuyo plan estratégico se redactará en esta legislatura, y asegurará una participación más activa de Valladolid en la Coalición Europea de Ciudades contra el Racismo. Estos programas son:

Programa Plantando Caras y Cuerpos contra la feminización de la pobreza, que desarrollará acciones como:

1. Acciones de choque contra el paro de larga duración.

2. Labora en barrio: fomento de la contratación desde ámbitos cercanos mediante incentivos y cláusulas de género.

3. Fomento de otras vías de inserción laboral y empoderamiento de las mujeres: inserción laboral a través del cooperativismo.

Programa Sol/edades destinado a evitar las nuevas soledades urbanas sobrevenidas, que contemplará acciones como:

1. Elaboración de un Mapa de la Soledad, un diagnóstico de la situación de las personas (mayores, en situación de vulnerabilidad que viven solas, o que se sienten aisladas como quienes sufren adicción a alguna de las nuevas dependencias) que sufren soledad.

2. ‘Asolearse’: construcción de redes de encuentro entre diferentes perfiles de soledades urbanas. Incluirá un plan de acción participado, con entidades públicas y privadas, para abordar las dependencias de forma integral, desde la educación, la intervención socio-sanitaria, la cultura y el ocio, la prevención y la rehabilitación.

3. ‘Solearte’: exposiciones, talleres, actividades de animación a la lectura, teatro-foro, cinefórum y cualquier otra manifestación artística para reflexionar y buscar alternativas colectivas.

Programa Ciudad Migrante de acompañamiento de personas migrantes que se pondrá en marcha desde el Centro de Atención al Migrante (actual CAI), que partiendo de un protocolo de atención a la persona migrante en colaboración con todos los servicios municipales implicados, faciliten un itinerario adecuado de necesidades, atenciones, cuidados y oportunidades (empadronamiento, derechos y deberes, salud, educación, formación y empleo…). Desde el CAM se pondrán en marcha acciones como:

1. La Torre de Babel: un programa bidireccional de aprendizaje y conocimiento mutuos a través de la lengua y la literatura.

2. Las dos orillas: itinerarios de inserción laboral.

3. Poniendo en valor la interculturalidad: programa de formación sobre nuevas migraciones dirigido a colectivos y organizaciones sociales, a partir del cual se puedan establecer acuerdos o convenios de colaboración que faciliten la acogida de personas migrantes y/o refugiadas.

Programa Horizonte Diversidad de apoyo a las personas con diversidad

1. Inspira: campaña de visibilización de personas con capacidades diversas.

2. Respira: actuaciones de apoyo directo a quienes cuidan de personas con diversidad funcional, física y/o intelectual.

3. Expira: reconocimiento de la diversidad sexual e identidad y derechos sexuales desde la diversidad funcional.

Las Catalinas: un laboratorio ciudadano de cultura, participación social y arte

Sobre el antiguo Monasterio de Santa Catalina de Siena, impresionante conjunto monacal originario del siglo XV y de propiedad municipal, se ubicará un ambicioso complejo de dotaciones sociales y culturales. Preservando esta joya del urbanismo renacentista, generaremos una serie de dotaciones destinadas a la creación artística y cultural, y a dinamizar las redes de cultura participativa que existen en la ciudad.

Ocupando iglesia, claustro y patio de la Magdalena (cámaras, capillas, refectorio, sala capitular, Iglesia, coro y sacristía, Talleres, sastrería, celdas… ) se instalará un centro de creación cultural, que contará con espacios de encuentro y creación artística, así como ludoteca, espacios polivalentes y complementarios. Ocupará una superficie total de unos 6.000 m2, a partir de la restauración y rehabilitación de los espacios más singulares del inmueble. La construcción será reconocible desde el punto de vista histórico y monumental y se mantiene viva su relación con el huerto histórico. Este centro se piensa para facilitar recursos para los creadores de la ciudad, fomentar la producción de obra nueva, tanto de artistas locales como de nacionales e internacionales, establecer redes de colaboración con espacios similares, y ante todo convertirse en un punto de encuentro de profesionales de la cultura, creadores y públicos. Sería un espacio vivo y cambiante al servicio de los procesos creativos, de la formación artística participativa y del diálogo entre las artes.

Además de este espacio de creación artística, Las Catalinas actuarán de catalizador de la cultura local, actuando como elemento dinamizador y poniendo en relación al resto de equipamientos y organizaciones culturales de la ciudad. Su innovador modelo de gobernanza público-ciudadano facilitará la implicación de la sociedad civil en su gestión.

El Centro Miguel Delibes se instalaría, por su parte, en las viviendas del acceso (400 m2). Al otro lado de la parcela, en los viejos lavaderos, se plantea la extensión del archivo (en su mayor parte en sótanos), y un espacio de participación, que aprovecha la accesibilidad del frente o esquina hacia la calle de San Agustín. La superficie estimada (incluyendo sótanos) es de 1.300 m2. Y finalmente el huerto y espacio libre público, que llevaría una banda arbolada junto a la medianera del oeste, tendrá una superficie del orden de 2000 m2.

Este equipamiento contará con un espacio de personas mayores, biblioteca propia, préstamo de espacios, educación de personas adultas, cafetería, etc. Se ubicaría en una nueva construcción, en la zona este de la parcela, con fachada a San Quirce y a Santo Domingo de Guzmán. En esa misma zona se instalarían espacios deportivos (gimnasio y piscina). Y entre todos estos usos se prevé una superficie construida del orden de 5.500 m2.

La superficie total construida sería de poco más de 13.000 m2 sobre una superficie de aproximadamente una hectárea, pero no se acometerá sin haber realizado previamente el inventario, levantamiento, estudio histórico y las actuaciones de defensa de la construcción y tramitación ante Patrimonio, antes del proyecto definitivo de cada una de las piezas. Los trámites anteriores pueden tener una duración de un año de manera que podría comenzarse la licitación de obras a finales de 2020.

Existe la posibilidad de ir realizando las piezas componentes de esta intervención en distintas fases, pues la forma de la parcela y sus amplios frentes a dos vías permite esa versatilidad en la realización de las obras y puesta en servicio. El coste total se estima rondaría los 15 millones de euros.

Valladolid Respira: Un programa para dar un cambio estructural a la movilidad en Valladolid para preservar la salud y recuperar el espacio público y revitalizar el comercio.

Valladolid Respira es un proyecto para llevar a cabo un cambio estructural en la movilidad en Valladolid, con un propósito múltiple:

● Actuar frente a la contaminación para preservar la salud de las personas que vivimos en Valladolid.

● Reducir los desplazamientos en vehículo privado para disminuir la concentración de contaminantes que perjudican a la salud.

● Recuperar el espacio público de la ciudad para el paseo, el juego infantil, el ocio, la cultura, el comercio, etc. Un espacio más seguro, con menos ruidos y menos humo.

● Evitar las molestias provocadas por la necesidad de tomar medidas de carácter puntual cada vez más frecuentes ante altos episodios de contaminación.

Para alcanzar estos objetivos, se desarrollará una estrategia para implantar una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en la ciudad para reducir los niveles de contaminación apoyada en tres pilares:

El conocimiento: A partir de los estudios sobre movilidad en la ciudad y los datos de la Red de Control de la Contaminación Atmosférica del Ayuntamiento de Valladolid, se determinará en qué calles sería recomendable permitir el acceso solo a residentes, ciclistas, transporte público, vehículos de bajas emisiones, servicios de emergencias y reparto y los posibles recorridos alternativos.

La participación: Una mesa participada por representantes municipales, de comerciantes y colectivos representados en los distintos consejos municipales, determinará los límites definitivos de la ZBE, las alternativas de movilidad que se potenciarán y los pasos para llevar a cabo su implantación.

La intervención: Adecuación del viario de la ZBE para combinar la potenciación del transporte público y la movilidad ciclista con las zonas estanciales, de paseo o de juego.

Liliput: Políticas municipales para fomentar la economía local a escala humana, el pequeño comercio de proximidad y la economía social.

El “Proyecto Liliput” está formado por un conjunto de políticas destinadas a fomentar la economía local a pequeña escala, con especial atención al pequeño comercio de proximidad y a la economía social. Pretende superar las políticas económicas municipales habituales centradas en esperar iniciativas foráneas con el deseo de que generen empleo, para pasar a fomentar activamente estrategias de cooperación entre los actores económicos de menor tamaño y de carácter local para que sean capaces de articular sinergias productivas en términos de generación de empleo. Está organizado entorno a 3 líneas de actuación: Plan de Apoyo al Comercio Local de proximidad, Plan de Fomento de la Economía Social y Estrategia Alimentaria de Valladolid.

Plan de Apoyo al Comercio Local de proximidad

Impulso de los “centros comerciales abiertos”. El Ayuntamiento promoverá la cooperación entre agentes de una misma zona, con una imagen y estrategia propia y una concepción global de oferta comercial, de servicios, de cultura y ocio.

Reurbanización integral de espacios vinculados al comercio, servicios u ocio en los barrios, desde la peatonalización para procurar un entorno más seguro y menos degradado. Estas medidas se llevarían a cabo previo diálogo con comerciantes, asociaciones vecinales y otras entidades de la zona. En todo caso, se permitiría, entre otros, el acceso de mercancías y otros servicios.

Fomento de los mercados municipales como espacios de encuentro, de exposición, de actividades diversas para diferentes públicos. Incorporación de nuevas actividades o servicios en los mercados municipales, que permitan dinamizarlos sin acabar con su esencia de comercio directo.

Rehabilitación del Mercado municipal de Rondilla. Coordinación de todos los mercados municipales para mejorar la promoción y acercar a la ciudadanía los productos locales.

Regulación para evitar la creación de nuevos suelos destinados a grandes superficies comerciales.

Garantizar la presencia en todas las áreas residenciales de la ciudad del comercio básico para evitar la formación de “desiertos alimentarios” o carencias básicas de otro tipo. Se llevará a cabo a través de procesos de análisis participado y deliberación con comerciantes y organizaciones sociales de cada zona.

Instar a la Junta de Castilla y León a que reduzca significativamente el número de festivos de apertura comercial.

Estudiar la creación de una moneda social local, como se ha puesto en marcha en otras ciudades de nuestro entorno. Se establecería un beneficio económico para las personas que utilizaran esta forma de pago en aquellos comercios de proximidad adheridos a una red que promovería el Ayuntamiento en colaboración con las asociaciones de comerciantes. Dicha moneda solo se podría usar en dichos establecimientos, con el incentivo de que cada compra en los mismos supondría un ahorro.

Plan de Fomento de la Economía Social

Creación de tres grandes contenedores de la economía social situados en los sectores de la Florida, San Isidro y Los Santos 2. Desde ellos, se pondrá en marcha una “lanzadera de emprendimiento en economía social”, en sectores como la movilidad sostenible, la economía circular o la integración social. Desde ahÍ se ofrecerán servicios como la orientación o redefinición del proyecto y su viabilidad, en la gestión administrativa y en las consultas sobre asuntos fiscales, contables, etc. además de favorecer sinergias entre cooperativas y ofrecer espacios para celebrar reuniones, presentaciones o sesiones formativas.

Continuación de la estrategia para avanzar hacia una economía circular en la ciudad.

Convenio con la Universidad de Valladolid para favorecer la I+D+i orientada a proyectos de transformación urbana con fines de interés general: movilidad sostenible, ahorro energético, gestión de residuos, etc.

Estrategia Alimentaria de Valladolid

Proteger y revitalizar el potencial productivo de los suelos agrarios de Valladolid y su alfoz con perspectiva de sostenibilidad. Se protegerán los usos agrarios de los suelos y del territorio, se promoverá la reforestación de lindes, canales, espacios degradados, etc. con vegetación de interés para la conservación y recuperación de fauna beneficiosa para los cultivos. Se estudiará también la compra pública de tierras de especial interés.

Apoyo al emprendimiento agroecológico en la superficie agrícola de Valladolid y su alfoz.

Creación de un banco de tierras municipal o inclusión de parcelas del Ayuntamiento de Valladolid en el banco de tierras de la Red Terrae, e intermediación para que los municipios de la Mancomunidad de Interés General adopten también esa herramienta.

Establecimiento de mecanismos para que, a través de la compra pública, se adquieran preferentemente alimentos ecológicos y de proximidad, o procedentes de productores/ as en transición hacia modelos agroecológicos.

Potenciación del mercado ecológico de la Plaza de España y estudio de su ampliación a distintos barrios de la ciudad.

Divulgación de la oferta de productos ecológicos y de cercanía entre los establecimientos de pequeño comercio tradicional y especializado y apoyar las campañas de promoción del alimento ecológico y de origen local a través del pequeño comercio. Visibilización de puntos de venta de alimentos saludables, locales y ecológicos y facilitación de identificación de dichos alimentos.

Incorporación de criterios sociales, de sostenibilidad y cercanía en la compra pública alimentaria de los establecimientos de restauración colectiva de titularidad municipal.

Fomento de la presencia de producto local, ecológico y de agricultura familiar en las infraestructuras municipales de distribución (Mercaolid y mercados de abastos municipales), así como creación de una infraestructura pública de transformación – obrador colectivo- que facilite las exigencias sanitarias a las personas productoras contando con un único registro sanitario.

Desarrollo de programas encaminados a reducir los excedentes alimentarios de grandes productores o grupos y analizar su posible aprovechamiento en comedores públicos municipales.

Creación de sellos de buenas prácticas para los comercios, restaurantes o empresas cuya gestión de residuos –en particular en términos de reducción- sea ejemplar.

Entretejer la ciudad: Un rosario de intervenciones urbanísticas para renovar íntegramente el entramado urbano.

El proyecto “Entretejer Valladolid” se compone de un buen número de intervenciones urbanas en toda la ciudad, en su mayor parte previstas en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y que se implementarán en el próximo mandato.

Ir construyendo dos grandes paseos en el norte y sur de la ciudad. El objetivo de esta operación es el de fomentar la preeminencia de los recorridos peatonales en los grandes elementos estructuradores, frente a la completa dominación de las rondas del tráfico rodado. Es importante su vinculación a algunos elementos del paisaje. Estos paseos se sitúan en el territorio periurbano, que es un “cinturón de hierro”, peligroso y duro para la movilidad peatonal o ciclista. Los elementos prioritarios que se desarrollarán son (1) el entorno de la dársena y el paseo a lo largo del Canal de Castilla por el término municipal y (2) el recorrido del canal del Duero junto a la ronda VA-20 en el polígono de San Cristóbal.

Desarrollar el proyecto de integración ferroviaria. Su objetivo es conseguir una buena permeabilidad entre los dos lados de las áreas urbanas atravesadas por el ferrocarril, por medio de un sistema completo de pasos (puertas, arcos bajo las vías) y un largo paseo en cada uno de los lados del ámbito ocupado por las vías. Para esta legislatura se llevará a cabo la construcción de los siguientes pasos:

● Los tres pasos del norte.

● El paso de las Calles Labradores/Panaderos.

● El paso de la Hípica/Ariza.

Desarrollo de los parques urbanos. Se creará un parque forestal en el Cerro de San Cristóbal y su entorno, se actuará en el Parque del Tomillo y se completarán los paseos del Pisuerga con un diseño potente y completo (especialmente con paseos y bajadas) desde el puente de Condesa Eylo hasta el puente de la Ronda Este y desde la Pasarela Pedro Gómez Bosque hasta Santa Ana. Se consolidarán también los parques periurbanos del Anillo Verde y su interconexión, así como las cuñas verdes que vienen diseñadas ya en el planeamiento desde hace un par de décadas. También es fundamental la elaboración de proyectos completos de todos los bordes y riberas de los 4 cursos de agua del término municipal. Se trabajará coordinadamente con Somacyl para las mejoras del parque del Soto de Medinilla. Y se abordará el tratamiento del enclavado de El Rebollar.

Dotar a la ciudad de un sistema de 10 plazas de reunión y 11 campas distribuidas por todo el casco urbano, según consta en el nuevo PGOU. Diseñadas para encuentros y acontecimientos culturales o de otro tipo, se plantean -y conformarán espacialmente- como ágoras de participación. Para este periodo se actuará en la Plaza del Carmen (y su relación con la plaza de Lola Herrera), en la Campa del Carmen, junto al cementerio y en la Plaza-elipse de Ariza.

Redacción participada de un protocolo de usos de la Plaza Mayor.

Realizar un estudio del espacio público de plazas y zonas estanciales emblemáticas. Revisión y reordenación del mobiliario urbano, terrazas y/o cualquier otro elemento de ocupación de la vía pública, tanto en áreas centrales como en cada uno de los barrios, para facilitar la identificación como espacios de disfrute y encuentro, y la apropiación como áreas de centralidad para sus habitantes.

Diseño del conjunto de calles articulado denominado Red Civil. Se trata de plantear una red viaria aprovechando el movimiento de la gente andando y su relación con el entorno. Una red civil que mira tanto hacia dentro (refiriéndose al comercio, a los barrios, a la industria…) como hacia fuera (los accesos a la ciudad). Una red con grandes recorridos que ordenan la relación con el territorio exterior, pero también con itinerarios que discurren por el interior de la ciudad, generando algunos de sus ejes principales. Que debería entrelazarse con una red de pequeños recorridos, incluso con los “itinerarios culturales” de cada barrio. Y con la red de accesos seguros a los colegios de cada zona. Implica rediseñar paulatinamente la pavimentación, el mobiliario, el alumbrado, los signos distintivos, etc. Para esta legislatura se actuará en las calles de Argales, Camino Viejo de Simancas y Calle Nueva del Carmen.

Acondicionar el viario de la ciudad para los ajustes derivados de la nueva política de movilidad. Actuando en carriles y calzadas, mejorando el transporte público, con propuestas de carriles bus. Desarrollando la red peatonal, la ciclista y sus conexiones.

Accesos a la ciudad seguros y cómodos para peatones y ciclistas. Especialmente los de Simancas, Fuensaldaña y Renedo. Y proyectos de actuación en todo el conjunto de accesos, por las demás carreteras, aunque no sean de titularidad municipal. Como el proyecto de carril bici en la carretera de Santovenia. También se actuará para conseguir la cesión de la titularidad de carreteras de acceso a Valladolid.

Respecto al ferrocarril, además del tratamiento de la integración, se proponen tres actuaciones: 1) Impulso del tren de cercanías (desde Palencia a Medina del Campo), con el tratamiento del apeadero del Campus Miguel Delibes y la previsión del de Covaresa). 2) Impulso del transporte de mercancías por tren, desde la nueva estación de mercancías. 3) Promover el desarrollo de la nueva estación de viajeros y de la nueva estación de autobuses vinculada a la misma.

Seguimiento del estado de algunos elementos críticos de la trama viaria. Puentes, pasos (elevados, túneles, pasos inferiores, estrechamientos, etc.), que deben revisarse sistemáticamente cada cierto tiempo. Y para todos ellos se aplicarán las pautas de diseño seguro e informes de seguridad con periodicidad fija, conforme a un plan específico.

Proyecto Valladolid Habla. Una oficina de participación que facilita la cooperación público-social en la ciudad en coordinación con los colectivos ya existentes y generando nuevos espacios, tipos y formas de participación.

Dentro del equipamiento social que se incluirá en la rehabilitación de Las Catalinas, se incluirá la Oficina de Participación Ciudadana, un espacio de gestión municipal que trabajará para facilitar la cooperación público-social en la ciudad en coordinación con los colectivos ya existentes y generando nuevos espacios, tipos y formas de participación. Con un modelo de gobernanza horizontal, que implique a la ciudadanía organizada en su gestión y explotación, será una herramienta que tendrá un doble papel: Por un lado, fomentar, facilitar, poner en conexión y canalizar las iniciativas de cultura colaborativa que se pongan en marcha en la ciudad. Por otro, enlazar las inquietudes ciudadanas con la administración local, abriendo espacios de diálogo e incorporando la mirada mediadora y la cultura de la participación de manera transversal en las diferentes áreas del gobierno local.

Dentro de la actividad de esta Oficina de Participación, se pondrán en marcha tres servicios básicos:

● Un sistema de participación digital basada en tecnología móvil, que permita la generación de debates ciudadanos, la participación en la elaboración de normas o de propuestas municipales como el programa de fiestas patronales, así como de iniciativas que partan de la ciudadanía. Alrededor de este instrumento se pondrán en marcha diversos procesos participativos que tengan incidencia en la priorización de las políticas municipales, específicamente en los referidos a cuestiones sociales.
● Un potente programa formativo a través de una Escuela de Formación Vecinal, con la posibilidad de ser gestionada desde las propias asociaciones, adaptada a las necesidades de capacitación de la Asociaciones y de sus miembros.
● Un servicio de asesoramiento para facilitar la gestión técnica, administrativa y económica de las asociaciones, y que provea de herramientas y recursos participativos a las organizaciones, colectivos y agrupaciones de personas interesadas en dinamizar procesos.

Valladolid abierta: Un programa para mejorar la administración digital y reforzar la transparencia.

El desarrollo tecnológico en una ciudad influye en su progreso económico y social. Por ello se necesitan acciones políticas que den a los municipios la capacidad de ser protagonistas de su actividad tecnológica. Este protagonismo debe servir para hacer crecer la cultura digital, a través de una tecnología abierta, democrática y de fácil acceso.

Esta cultura digital debe impregnar la generación de servicios a la ciudadanía, dado que significa un abaratamiento de los costes de prestación y facilitan el acceso. Se trata de hacer crecer la administración digital pero, por supuesto, velando por la igualdad de acceso a estos nuevos servicios.

Este crecimiento en la administración digital posibilitará alcanzar objetivos fundamentales en la definición de una administración cercana y transparente:

● Lograr la transparencia absoluta de toda la acción municipal.

● Facilitar las gestiones de la ciudadanía con el Ayuntamiento.

● Generar ahorro y optimización de los recursos públicos.

● Aumentar la participación de la ciudadanía en los asuntos públicos, promoviendo su implicación en el debate y en la toma de decisiones sobre temas del propio municipio.

El avance en esta línea se hará desarrollando las siguientes acciones:

Renovación de la web municipal, para convertirla en un verdadero interface de comunicación de la ciudadanía con la administración digital. Se deberá para ello mejorar el servicio 010 para hacerlo más amigable, pero también aumentar los mecanismos de comunicación (no solo web) entre la administración y la ciudadanía, así como asegurar una comunicación efectiva que asegure el seguimiento ciudadano de su relación con la administración.

Avanzar hacia un uso abierto de los datos en poder de la administración local, publicando bajo licencias libres y formatos reutilizables toda la información pública generada o gestionada por la administración local. Especialmente se pondrá en marcha un sistema de información de las intervenciones municipales previstas por barrios, de acceso al movimiento vecinal y personas interesadas.

Fomentar la soberanía tecnológica desde las políticas locales a través de diferentes medidas, como la universalización de las redes de telecomunicaciones, mediante la garantía de su uso neutro y fomentando las redes compartidas.

Fomentar el uso del software libre, de forma que se tienda a que el 100% de todas las webs y aplicaciones municipales funcionen sin desventaja con este tipo de licencias. Avanzar hacia el uso de formatos y protocolos abiertos para asegurar el acceso al código y evitar los monopolios privados de datos.

Crear mecanismos de coordinación entre la administración local y las comunidades de programación libre, que permitan mancomunar el desarrollo y despliegue de servicios.

Velar por la igualdad de acceso a los servicios que provee la administración digital, facilitando herramientas (formación) y recursos (tecnologías) que garanticen su uso y aprovechamiento independientemente de sus circunstancias sociales o personales: En definitiva, trabajar para disminuir la brecha digital tanto en relación al acceso a los dispositivos tecnológicos como al propio conocimiento tecnológico.

Garantizar que el personal municipal pueda acompañar a la ciudadanía en su proceso de interacción con el propio Ayuntamiento, a partir de programas de formación interna.

Valladolid previene. Protocolo de prevención y actuación ante agresiones y acoso sexual.

Una de las miradas que se incorpora de la primera a la última página de este programa de manera transversal es la de género, para asegurar que todas las políticas, todas las acciones que se pongan en marcha desde el ayuntamiento ayuden a acabar con las barreras que aún hoy existen para una igualdad efectiva entre hombres y mujeres. Pero además de esa barniz que impregnarán todas las políticas públicas, hay medidas imprescindibles que deben servir para acabar con una de las lacras de nuestra sociedad: la violencia -física o sentida- por razón de sexo.

Para evitarlo, se ampliará el Estudio ‘Mapa de la Ciudad sin Miedo’. Identificar los principales obstáculos para la seguridad real y percibida del espacio público de mujeres y/o personas de identidad diversa, las opciones de movilidad, la disponibilidad de equipamientos para la vida cotidiana, y la presencia o ausencia simbólica de mujeres en la ciudad. La elaboración de este ‘mapa’ se plantea a través de talleres colaborativos con la participación de la ciudadanía, en general, y de colectivos y asociaciones feministas, en particular, y con el objetivo de establecer un plan de acción participado para que la ciudad se convierta, también, en la ciudad de la última ciudadana.

Paralelamente, se elaborará un protocolo de prevención y actuación frente a agresiones y acoso sexual en espacios de ocio nocturno, y un plan de acción participado para reducir los espacios de miedo en la ciudad. Este protocolo podrá contemplar la posibilidad de personación del ayuntamiento como acusación en casos particularmente relevantes.

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