Moción para conservar el edificio del antiguo colegio San Juan de la Cruz

A finales de 2012 el gobierno municipal inició un proceso de permuta de la parcela del antiguo Colegio de San Juan de la Cruz (sin actividad educativa desde el curso escolar 1999-2000), por otra parcela de la Tesorería de la Seguridad Social, sita en la calle Valle de Arán, en el Barrio España. Desde dos años antes, y hasta llegar a ese momento, había habido un largo proceso de diseño de un centro cultural autogestionado para ese mismo edificio. El colectivo Acerca (Asociación Ciudadana por el Espacio y su Recuperación Colectiva Autogestionada) estuvo trabajando intensamente durante dos años para conseguir la creación de un espacio de ese tipo.

El colegio, que se había abierto en 1960 (y ampliado en 1987) cerró, efectivamente, en 2000. Y después de diversos planteamientos fallidos, cuando Acerca presentó su proyecto, tras una audiencia pública celebrada el 19 de noviembre de 2012 el entonces alcalde de la ciudad anunció que se permutaría con la Seguridad Social la parcela del colegio por otra en Barrio España. Sería ahora para instalar allí una Oficina Integral de atención.

Una oportuna carta de la Dirección Provincial de la Tesorería de la Seguridad Social, reclamando precisamente la parcela que era reclamada por la Asociación Vecinal, sirvió para que el Ayuntamiento se deshiciera de su gestión. La única razón ofrecida entonces por la Seguridad Social fue que “el solar de la calle Torquemada (…) es la mejor opción”, como expresó por carta el Secretario de Estado a la Asociación Vecinal a finales de 2012. Así, sin más. La mejor opción, sin más explicaciones. Sin concretar estudio urbanístico alguno, ni valorar otras posibles opciones. Ni explicar por qué era mejor que la parcela de la que se desprendían, en Valle de Arán. Al parecer, para cubrir la zona norte tenía que ser esa misma parcela y solo esa. Ninguna otra algo más arriba o más abajo, algo más a la derecha o a la izquierda servía para los fines pretendidos.

Por otra parte, con la solicitud de declaración de ruina que presentó enseguida la Seguridad Social se dio alas a las sospechas de que de lo que se trataba, antes que nada, era de quitar el problema de ese inmueble problemático al equipo de gobierno municipal. Pues desde luego el edificio no estaba para caerse, y lo cierto es que la declaración de ruina que más tarde llegó era únicamente de carácter económico, no porque la construcción presentase signos de derrumbamiento. Y si realmente se hubiese querido iniciar la construcción que al parecer justificaba el cambio de parcela (la Oficina Integral) podía haberse presentado la demolición con el proyecto de obra nueva, como se hace siempre.

Así las cosas, el nuevo gobierno municipal presentó a la Seguridad Social en octubre de 2015 una propuesta de nueva permuta, que a ellos les sirviese para atender a las necesidades que habían declarado, y al Ayuntamiento para mantener en uso el inmueble del viejo colegio. Tal propuesta se ha rechazado recientemente en un escrito en que se despachaba de forma un tanto desdeñosa la propuesta (se negaba incluso la existencia de cualquier indicio de negociación, ignorando la carta enviada, que nunca se llegó a contestar, evidenciando una notable descortesía institucional) y se pedía simplemente la licencia de demolición.

Volvía a reiterar que la Seguridad Social “no está interesada” en la nueva ubicación propuesta, en la zona de Viveros, porque “ni se adapta a sus criterios y necesidades” y porque el cambio “supondría una importante pérdida económica para la entidad que, en última instancia, dirige sus actuaciones al mejor servicio de los ciudadanos”. Desde luego, nada de esto se explica. ¿No se adapta a sus criterios y necesidades? ¿Por qué? ¿La ciudadanía de Valladolid, y especialmente la de los barrios afectados, no tiene derecho a saber en qué basan esa afirmación? ¿Supondría una importante pérdida económica? ¿Cuál?

Sin embargo, el viejo colegio es un edificio que no es cualquier edificio. Aparte de su utilidad como construcción reintegrable al uso activo, tiene otros valores específicos que lo hacen merecedor de una más larga vida. Es depositario también de grandes expectativas vecinales, que podrían atenderse sin graves perjuicios para la administración actualmente propietaria del mismo. Podría llevarse a cabo una nueva permuta, que no implicaría ningún retraso significativo (pues de pretenderse actuar con urgencia no se entiende por qué se va a la declaración de ruina sin proyecto de obra nueva). Ni tampoco merma de funcionalidad: salvo que haya alguna razón que se nos oculta entendemos que hay otros emplazamientos alternativos que pueden cumplir perfectamente (incluso con ventaja) con los requerimientos de superficie, forma, accesibilidad y entorno que posee la parcela de San Juan de la Cruz.

Pensamos que el vecindario de la Rondilla al menos se merece ese análisis. Como también lo merece el del Barrio España que, por el contrario, sí quiere que vaya un centro de esas características a la antigua parcela de Valle de Arán.

En consecuencia, el concejal que suscribe propone al Pleno esta moción, para que sea debatida en la sesión del 2 de febrero de 2015 y, en su caso, se adopten por el mismo los siguientes

 

ACUERDOS

 

1º. Instar a la Tesorería de la Seguridad Social a que mantenga en pie el edificio del antiguo colegio San Juan de la Cruz, renunciando a su demolición. Y estudiar la posibilidad de catalogarlo como edificio protegido en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana.

2º. Solicitar a la Tesorería de la Seguridad Social que vuelva a considerar la posibilidad de un nuevo emplazamiento de su prevista Oficina de Atención Integral en cualquier otra de las parcelas municipales de la zona Norte.

Valladolid, 29 de enero de 2016

Manuel Saravia Madrigal
Concejal de Valladolid Toma la Palabra