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“Pajarillos, el barrio amable”, artículo de Alberto Bustos

Artículo publicado el 20 de julio de 2017 en El Norte de Castilla

Decía Bioy Casares que “los barrios son como una casa grande en la que hay de todo”. No le faltaba razón, aunque sabemos que en los barrios faltan unas cuantas cosas. Y en las virtudes y en los defectos, en las fortalezas y las debilidades de nuestros barrios, siempre hay hombres y mujeres que han ido haciendo camino al andar. Camino para construir un espacio colectivo más habitable, más acogedor, más justo, más amable.

Una visión panorámica desde el pasado hasta el presente del Barrio de Pajarillos nos lleva a un recorrido de luchas obreras, de reivindicaciones urbanísticas, o de trabajo colectivo contra la exclusión social. Nos lleva también a la construcción de espacios de encuentro, de debate ciudadano, de relaciones humanas sinceras y profundas, de vivencias enriquecedoras alrededor de una identidad común.

En ese recorrido encontramos a Miguel Ángel o a Luisa con su camiseta verde, impulsando la escuela pública. También reconocemos a Demetrio, echando horas y horas con decenas de chavales dando patadas a un balón en los campos del Bosco, allí donde antes campaban hábitos poco saludables. Podemos ver cómo Amparo enseña a una señora mayor a disfrutar de la poesía en los programas de educación de adultos. Encontramos a Charo recorriendo cada calle para hacer propuestas y recordándonos que las mujeres son siempre “el sur de todos los nortes”. Y a Óscar, en la vieja casa de los Salesianos, haciendo que muchos jóvenes aprendan un oficio y afronten el futuro con mayor optimismo. Por ahí anda Bertoni, pintando con un grupo de niños el patio del Colegio Cristóbal Colón.

Recorriendo Los Pajarillos seguiremos encontrándonos con personas imprescindibles, casi siempre anónimas, que han ido haciendo barrio y tejiendo redes de convivencia, sin rehuir los problemas, pero afrontándolos con una sonrisa por delante. Han consiguido eliminar algunos estigmas que bajo ningún concepto han de regresar. Y, al igual que en otros lugares, queda mucho por hacer, por reivindicar y por debatir de manera colectiva. Ya lo dijo Mario Benedetti: “Cada cual en su tarea, porque en esto no hay suplentes”

Pajarillos. Un barrio digno de ser vivido, de ser disfrutado. Un barrio amable, digno de ser amado.

Alberto Bustos

Concejal de Participación Ciudadana, Juventud y Deporte por Valladolid Toma la Palabra